... Picasso dixit.
Sir Ken Robinson nos habla de la educación, lleno de humor británico y de verdades como puños.
El desafío es enseñar a los niños que cometer errores es un paso ineludible hacia el pensamiento creativo.
La enseñanza en general se basa en formar un lado concreto del cerebro... el objetivo parece ser la formación de profesores universitarios (que, según Sir Robinson, piensan en su cuerpo como un medio de transporte para su cerebro :) ). Las matemáticas y la lingüística tienen prioridad sobre las humanidades o las artes, y dentro de las artes, la música es más importante que el teatro o la danza.
El punto más interesante a mi entender es cuando nos recuerda que el rol de la enseñanza pública y global aparece como una necesidad industrial, la formación de trabajadores, la preparación de alumnos para las enseñanzas superiores. Por supuesto, la música, la danza, el arte, ... no podían dar de comer, por lo que era minimizada. Sir Robinson dice que eso ha cambiado.
El cerebro es:
- Diverso
- Dinámico
- Único
, y cada persona ha de ser tratada a partir de sus capacidades inherentes. El caso de Gillian Lynne, famosa coreógrafa, es el ejemplo que le sirve a Sir Robinson para defenderlo.
IMPORTANTE
- 100% de agudeza visual o unos ojos sanos no es suficiente para tener una BUENA VISIÓN EFICAZ.
- Neurológicamente, en los 6 primeros años de vida, la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada.
- Un diagnóstico precoz de un problema visual evita problemas mayores.
- El 15-30% de los problemas de aprendizaje se deben a un problema visual no diagnosticado.
Más...
- 100% de agudeza visual o unos ojos sanos no es suficiente para tener una BUENA VISIÓN EFICAZ.
- Neurológicamente, en los 6 primeros años de vida, la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada.
- Un diagnóstico precoz de un problema visual evita problemas mayores.
- El 15-30% de los problemas de aprendizaje se deben a un problema visual no diagnosticado.
Más...
miércoles, 3 de marzo de 2010
martes, 23 de febrero de 2010
Testimonio - Jorge no lee como los demás
En esta entrada Rosina Uriate en su blog ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y DESARROLLO INFANTIL, explica con palabras sencillas el problema que muchos niños tienen en el colegio en la etapa de aprendizaje de la lectura.
Como no lo habría conseguido explicar mejor, os dejo aquí el testimonio íntegro de una madre:
_____________________________________________________
Una tarde cualquiera en la consulta de Carlos…
Esta conversación es real, aunque los diálogos no han sido reproducidos de forma exacta. Jorge tiene otro nombre, pero es un niño real, que después de dos meses sólo necesitó otro mes más de reeducación ocular para ponerse a la altura de sus compañeros de clase en cuanto a lectura se refiere. Al cabo de dos años volvieron a ver a Carlos pues las letras de nuevo se movían cuando él se sentía cansado o algo débil. Volvieron al programa de ejercicios durante otros dos meses y fue dado de alta definitivamente.
Carlos también es un personaje real, y ése es su verdadero nombre. Es optometrista y muy bueno, por cierto (en Barakaldo – Bizkaia).
El oftalmólogo es un médico que se ocupa de la salud ocular y del órgano del ojo en sí. Nos dirá si los ojos de nuestros hijos son sanos, o si sufren de miopía, etc.
El optometrista, en cambio, es el profesional que se dedica al estudio del funcionamiento del ojo. Es esencial que los ojos funcionen de forma adecuada y cómoda para que los niños puedan leer sin realizar un esfuerzo añadido y con resultados considerados óptimos. Esto no es lo habitual en los niños que muestran problemas de inmadurez en su sistema nervioso, por lo que se hace necesaria la visita al optometrista en todos los casos de niños con dificultades, sobre todo los que las acusan en las tareas escolares.
Éste es mi pequeño homenaje a Carlos Pereda y a todos los optometristas infantiles, cuya labor es aún desconocida para la mayoría y tan necesaria para tantos niños.
_____________________________________________________
'Jorge' por aquel entonces, con 6 años, tenía verdaderos problemas en su lectura. Su tutora en aquel momento llegó a decirle a su madre que "no se hiciera ilusiones de que su hijo pudiera estudiar algún día". Sus problemas de lectura no eran los únicos, Jorge además tenía déficit de atención, lo cual complicaba el aprendizaje un poco más. “Leer dos líneas era tan agotador como correr dos kilómetros, yo acababa igual”- me decía la madre.
Toda esta andadura comenzó a los 4 años de Jorge, realizando terapia de organización neurológica combinada con Doman, Integración Sensorial y reeducación auditiva de Berard. En aquella exploración neurológica le comentaron a la madre que el niño "tenía muy pobre respuesta ocular", algo que no comprendió en ese momento pero que luego lo vio muy claro. A los 6 años acabaron en la consulta del optometrista funcional Carlos Pereda. “Este profesional nos ‘abrió los ojos’ nunca mejor dicho... Vimos todos los problemas que tenía el niño para leer y todo tuvo por fin una explicación”.
Después de los 3 primeros meses de terapia visual “Mi hijo se lanzó a leer como si lo hubiese hecho toda la vida. No es que le gustase ni empezase a sacar buenas notas en el colegio, pero su rendimiento mejoró muchísimo y la tutora nos dijo que nunca había presenciado un cambio tan grande en un niño durante un curso (esto fue en 2º de primaria tras la terapia visual y auditiva).”
Después de ponerme en contacto con la madre de 'Jorge', 9 años más tarde, tras aquellos problemas de lectura, y tras seguir trabajando sus problemas generales de lateralidad y desarrollo neurológico (reflejos primitivos) con Terapia de movimientos rítmicos (TMR), la madre me decía : “Hoy mi hijo saca buenas notas (media de notables) en 4º de ESO. Hasta 2º de ESO (hasta acabar con la TMR) teníamos que estudiar con él y pelear el tema de los deberes durante horas. Ahora es autónomo y estudia solo. Es verdad que para hacerlo suele estudiar en la bici estática (te recuerdo que mi hijo ha sido hiperactivo) o copiando las lecciones escribiéndolas. Muchas veces estudia con música (no tranquila, sino de la "cañera" que le gusta a él)”.
La terapia visual que hizo Jorge en su momento era funcional no comportamental, trabajó muchas áreas, no sólo la visual, pero a día de hoy la madre me dice: “Sé que el sistema visual no está del todo bien. Pero él saca buenas notas, funciona autónomamente y es de los mejores alumnos de su clase. A pesar de esto, sé que sigue haciendo un sobreesfuerzo y esto me da mucha rabia.”
Esto nos indica que Jorge trabajó de manera aislada cada área: visual, motora, neurológica, auditiva, etc. pero no se comprobó que todos los sistemas estuvieran bien equilibrados unos con otros; es decir, que la información visual estuviera equilibrada con la de los demás sentidos. De esta manera se consigue automatizar los nuevos esquemas para poderlos llevar a cabo en la vida diaria sin ningún gasto de esfuerzo adicional.
Seguramente Jorge, antes de la terapia visual, tenía que esforzarse mucho y no veía los resultados en el colegio; aprendió qué es lo que debían hacer sus ojos para rendir mejor de una manera óptima, pero aún así, no integró esos esquemas; dicho de otra manera, el cerebro no automatizó lo aprendido, y él sigue haciendo sus actividades del día a día, con menos esfuerzo que hace años, pero no fácilmente.
Casos como el de Jorge requieren mucho esfuerzo durante la terapia, por parte del niño y por parte de los padres. Porque las terapias son largas y a veces las fuerzas y ganas flaquean. Pero merece la pena cuando ves que tu hijo mejora en el cole, cuando ves que ya no necesita tanto tiempo para estudiar y puede jugar, cuando él mismo disfruta yendo al colegio, cuando coge los estudios por él mismo y no porque se lo manden…
Esta entrada puede tomarse como una 'petición' hacia tantos profesores que no reconocen el esfuerzo que muchos niños hacen diariamente en el colegio. Para que no infravaloren su trabajo, su tesón y su capacidad para un futuro. Para que no minen su autoestima diciéndoles que no sirven para estudiar.
Muchos de esos niños con más esfuerzo que los demás, consiguen labrarse un futuro, pero todos aquellos que no lo consiguieron posiblemente fue porque “se creyeron lo que les dijeron” y no demostraron que no era verdad.
Respetemos el primer DERECHO VISUAL DEL NIÑO:
“El derecho a que no se burlen de él, le cataloguen de ‘vago’, ni menosprecien su esfuerzo, simplemente porque no consiga llegar al nivel de sus compañeros, y sin que los mayores lleguen a valorar que pueda tener un problema visual causante de su comportamiento.
El derecho a que nadie le haga sentir inferior por el simple hecho de padecer un problema visual tratado no tratado. Por tanto, el derecho a que si tiene un problema visual que afecta a su rendimiento escolar, sea detectado lo antes posible y reciba el tratamiento visual más adecuado a él.”
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¿Cuándo puedo introducir la “lectura” en la vida de mi hijo?
Introducción de la lectura por el método tradicional. Influencia Visual.
Entonces, ¿cuándo introducimos la lectura?
Como no lo habría conseguido explicar mejor, os dejo aquí el testimonio íntegro de una madre:
_____________________________________________________
Una tarde cualquiera en la consulta de Carlos…
- Madre de Jorge: “Buenas tardes.”
- Carlos: “Hola, buenas tardes. ¿Así que este chavalote es Jorge? Estás muy alto, ¿no estabas tú en segundo de primaria?”
- Jorge: “Sí.”

- C: “Pues seguro que eres el más alto de tu clase.”
- J: “Casi, Andrés me gana.”
- C: “¿Te gusta el cole?”
- J: “No mucho… Me cuesta leer, es muy difícil y la profe me riñe porque lo hago muy despacio y me equivoco siempre.”
- M: “Leo con él todas las tardes, pero acabamos los dos agotados después de leer tan sólo unas pocas líneas. Conoce bien las letras, pero no acaba de soltarse a leer y cada vez va más atrasado en clase. La profesora está preocupada y nosotros también. Hace poco le llevé a un oftalmólogo y nos dijo que el niño ve estupendamente. Pero una amiga me aconsejó que viniéramos para que le echaras un vistazo.”
- C: “Habéis hecho bien, vamos a echar ese vistazo. Siéntate aquí Jorge, y dime qué letras ves allí iluminadas en la pared…”
- J: “M”
- J: “B”
- J: “S”
- …
- C: “Muy bien, ésta ha sido fácil. Las letras han aparecido una por una. Vamos a ver qué pasa cuando salen todas juntas…”
- J: “M, B, …(silencio)”
- M: “No lo entiendo, él las conoce perfectamente, ¿por qué no las dice?”
- C: “Jorge no tiene problemas de agudeza visual, ve perfectamente y conoce las letras por eso las dijo todas cuando aparecieron por separado. Lo que pasa es que sus ojos no trabajan bien realizando los movimientos sacádicos, que son las fijaciones a saltos de izquierda a derecha que son necesarias para la lectura. Le cuesta hacer estos saltos de una letra a otra, a la segunda letra se ha cansado ya del esfuerzo y no ha podido seguir. Vamos a seguir haciendo más cosas a ver qué tal…”
- C: “Jorge, mira la punta de este bolígrafo mientras yo lo muevo delante de tu cara. No dejes nunca de mirarlo, ¿vale?”
- J: “Vale.”
- C: “Lo estás haciendo muy bien, este boli se mueve mucho. No dejes de mirarlo y dime, ¿cómo te llamas?”
- J: “Jorge”
- C: “Bien, ¿y cuántos años tienes?”
- J: “Ahhh… (deja de mirar el bolígrafo para contestar)… Siete”
- M: “Jorge, ¡has dejado de mirar el bolígrafo!”
- C: “Sí, es capaz de realizar movimientos horizontales, verticales, diagonales y circulares con los ojos siguiendo un punto móvil, pero esto le supone tal esfuerzo y concentración que no puede contestar a preguntas sencillas a la vez. Por esto no podrá entender lo que está leyendo. Aunque adquiera la mecánica de la lectura, no podrá comprender el texto.”
- M: “¡Es increíble! Ahora queda claro porque le cuesta tanto leer…! Una cosa más, antes de que se me olvide… él a veces dice que las letras se mueven cuando lee.”
- C: “Sí, por lo que veo, Jorge tiene una pequeña foria. Es algo así como un estrabismo, pero no se nota exteriormente. El cerebro debe ser capaz de fundir con comodidad las dos imágenes de los dos ojos y crear una sola. Jorge lo hace, pero con mucho esfuerzo, por lo que se cansa, y cuando esto ocurre deja de ver una sola imagen y las letras se mueven.”
- M: “¿Y qué podemos hacer?”
- C: “No te preocupes, os voy a dar unos sencillos ejercicios. Es como una gimnasia ocular. En unos pocos meses Jorge estará como nuevo y listo para leer. Os daré cita para dentro de dos meses y entonces decidiremos si hay que seguir o lo dejamos ya ahí.”
- M: “Muchísimas gracias, hasta entonces.”
- C: “Adiós. Y no te olvides de hacer los ejercicios todos los días.. ¿eh, campeón?”
- J: “No me olvidaré, lo prometo.”
Esta conversación es real, aunque los diálogos no han sido reproducidos de forma exacta. Jorge tiene otro nombre, pero es un niño real, que después de dos meses sólo necesitó otro mes más de reeducación ocular para ponerse a la altura de sus compañeros de clase en cuanto a lectura se refiere. Al cabo de dos años volvieron a ver a Carlos pues las letras de nuevo se movían cuando él se sentía cansado o algo débil. Volvieron al programa de ejercicios durante otros dos meses y fue dado de alta definitivamente.Carlos también es un personaje real, y ése es su verdadero nombre. Es optometrista y muy bueno, por cierto (en Barakaldo – Bizkaia).
El oftalmólogo es un médico que se ocupa de la salud ocular y del órgano del ojo en sí. Nos dirá si los ojos de nuestros hijos son sanos, o si sufren de miopía, etc.
El optometrista, en cambio, es el profesional que se dedica al estudio del funcionamiento del ojo. Es esencial que los ojos funcionen de forma adecuada y cómoda para que los niños puedan leer sin realizar un esfuerzo añadido y con resultados considerados óptimos. Esto no es lo habitual en los niños que muestran problemas de inmadurez en su sistema nervioso, por lo que se hace necesaria la visita al optometrista en todos los casos de niños con dificultades, sobre todo los que las acusan en las tareas escolares.
Éste es mi pequeño homenaje a Carlos Pereda y a todos los optometristas infantiles, cuya labor es aún desconocida para la mayoría y tan necesaria para tantos niños.
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'Jorge' por aquel entonces, con 6 años, tenía verdaderos problemas en su lectura. Su tutora en aquel momento llegó a decirle a su madre que "no se hiciera ilusiones de que su hijo pudiera estudiar algún día". Sus problemas de lectura no eran los únicos, Jorge además tenía déficit de atención, lo cual complicaba el aprendizaje un poco más. “Leer dos líneas era tan agotador como correr dos kilómetros, yo acababa igual”- me decía la madre.
Toda esta andadura comenzó a los 4 años de Jorge, realizando terapia de organización neurológica combinada con Doman, Integración Sensorial y reeducación auditiva de Berard. En aquella exploración neurológica le comentaron a la madre que el niño "tenía muy pobre respuesta ocular", algo que no comprendió en ese momento pero que luego lo vio muy claro. A los 6 años acabaron en la consulta del optometrista funcional Carlos Pereda. “Este profesional nos ‘abrió los ojos’ nunca mejor dicho... Vimos todos los problemas que tenía el niño para leer y todo tuvo por fin una explicación”.
Después de los 3 primeros meses de terapia visual “Mi hijo se lanzó a leer como si lo hubiese hecho toda la vida. No es que le gustase ni empezase a sacar buenas notas en el colegio, pero su rendimiento mejoró muchísimo y la tutora nos dijo que nunca había presenciado un cambio tan grande en un niño durante un curso (esto fue en 2º de primaria tras la terapia visual y auditiva).”
Después de ponerme en contacto con la madre de 'Jorge', 9 años más tarde, tras aquellos problemas de lectura, y tras seguir trabajando sus problemas generales de lateralidad y desarrollo neurológico (reflejos primitivos) con Terapia de movimientos rítmicos (TMR), la madre me decía : “Hoy mi hijo saca buenas notas (media de notables) en 4º de ESO. Hasta 2º de ESO (hasta acabar con la TMR) teníamos que estudiar con él y pelear el tema de los deberes durante horas. Ahora es autónomo y estudia solo. Es verdad que para hacerlo suele estudiar en la bici estática (te recuerdo que mi hijo ha sido hiperactivo) o copiando las lecciones escribiéndolas. Muchas veces estudia con música (no tranquila, sino de la "cañera" que le gusta a él)”.
La terapia visual que hizo Jorge en su momento era funcional no comportamental, trabajó muchas áreas, no sólo la visual, pero a día de hoy la madre me dice: “Sé que el sistema visual no está del todo bien. Pero él saca buenas notas, funciona autónomamente y es de los mejores alumnos de su clase. A pesar de esto, sé que sigue haciendo un sobreesfuerzo y esto me da mucha rabia.”
Esto nos indica que Jorge trabajó de manera aislada cada área: visual, motora, neurológica, auditiva, etc. pero no se comprobó que todos los sistemas estuvieran bien equilibrados unos con otros; es decir, que la información visual estuviera equilibrada con la de los demás sentidos. De esta manera se consigue automatizar los nuevos esquemas para poderlos llevar a cabo en la vida diaria sin ningún gasto de esfuerzo adicional.
Seguramente Jorge, antes de la terapia visual, tenía que esforzarse mucho y no veía los resultados en el colegio; aprendió qué es lo que debían hacer sus ojos para rendir mejor de una manera óptima, pero aún así, no integró esos esquemas; dicho de otra manera, el cerebro no automatizó lo aprendido, y él sigue haciendo sus actividades del día a día, con menos esfuerzo que hace años, pero no fácilmente.
Casos como el de Jorge requieren mucho esfuerzo durante la terapia, por parte del niño y por parte de los padres. Porque las terapias son largas y a veces las fuerzas y ganas flaquean. Pero merece la pena cuando ves que tu hijo mejora en el cole, cuando ves que ya no necesita tanto tiempo para estudiar y puede jugar, cuando él mismo disfruta yendo al colegio, cuando coge los estudios por él mismo y no porque se lo manden…
Esta entrada puede tomarse como una 'petición' hacia tantos profesores que no reconocen el esfuerzo que muchos niños hacen diariamente en el colegio. Para que no infravaloren su trabajo, su tesón y su capacidad para un futuro. Para que no minen su autoestima diciéndoles que no sirven para estudiar.
Muchos de esos niños con más esfuerzo que los demás, consiguen labrarse un futuro, pero todos aquellos que no lo consiguieron posiblemente fue porque “se creyeron lo que les dijeron” y no demostraron que no era verdad.
Respetemos el primer DERECHO VISUAL DEL NIÑO:
“El derecho a que no se burlen de él, le cataloguen de ‘vago’, ni menosprecien su esfuerzo, simplemente porque no consiga llegar al nivel de sus compañeros, y sin que los mayores lleguen a valorar que pueda tener un problema visual causante de su comportamiento.
El derecho a que nadie le haga sentir inferior por el simple hecho de padecer un problema visual tratado no tratado. Por tanto, el derecho a que si tiene un problema visual que afecta a su rendimiento escolar, sea detectado lo antes posible y reciba el tratamiento visual más adecuado a él.”
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martes, 16 de febrero de 2010
Entonces, ¿cuándo introducimos la lectura?
De las dos últimas entradas mi conclusión es que dependiendo del método de enseñanza de la lectura que se emplee, el niño puede aprender a leer a cualquier edad; sin que por ello perjudique al niño estimularle cuando es un bebé, o retrasar la lectura hasta la edad de 6 años.___________________________________________
EN RESUMEN:
Método Doman: Es puramente visual.
Sólo necesita que el niño asocie imagen –palabra –sonido de la palabra.
POR TANTO, PUEDE EMPLEARSE CON UN BEBÉ.
Método tradicional: Es puramente perceptual: decodifica símbolos, y les da significado y comprensión.
Entre otras cosas:
- Necesita aprender un razonamiento lógico (reglas de las sintáctica): aprender las letras, los fonemas, cómo se forman las sílabas y las palabras.
- Necesita desarrollar el proceso visual de la lectura (desarrollar ciertas habilidades visuales y perceptuales).
- Necesita tener conocimiento de su esquema corporal, de su lateralidad y de la direccionalidad.
POR TANTO, DEBE EMPLEARSE DESDE LOS 6 AÑOS, CUANDO YA SE HAN DESARROLLADO TODAS ESTAS “NECESIDADES”.
________________________________________
Hay que tener en cuenta que utilizar el método Doman en un niño de más de 6 años es más complicado porque a partir de esa edad ya no aprende igual.
“El acto de leer, cuando se ejecuta con el hemisferio derecho, está basado en técnicas visuo-espaciales y holísticas, por ejemplo palabras enteras o el método “ver-decir”. La lectura desde el hemisferio izquierdo implica decodificar símbolos individuales, construir palabras a partir de letras y estructuras basadas en la fonética.” (Sally Goddard, “Reflejos, Aprendizaje y Comportamiento”)
Lo que esto quiere decir es que debido al desarrollo de nuestro cerebro, antes de los 6 años nuestro hemisferio derecho domina sobre el izquierdo, por tanto, nuestro aprendizaje es global y es más fácil aprender por imágenes (por el método DOMAN). Pero después, según se ha ido desarrollando el cerebro, el hemisferio izquierdo domina en su afán por analizar toda la información que recibe, y el niño ya no verá una palabra, sino un conjunto de letras sucesivas. Es cuando el hemisferio izquierdo está preparado para desarrollar su capacidad para el lenguaje. Entonces es cuando comienza el silabeo, algo necesario para aprender a leer de forma tradicional y leer por primera vez palabras desconocidas. Pero si el niño tiene facilidad para la lectura y está familiarizado con ella, pasará por la etapa del silabeo con facilidad y rapidez, por tanto, el método Doman a edad temprana puede ayudarle.
Cuando ambos hemisferios colaboran (se ha desarrollado bien el Cuerpo Calloso –la sustancia blanca que une ambos hemisferios-) en el trabajo de la lectura, es cuando, además de ver cada letra que compone la palabra, vemos la palabra en sí como una unidad, y podemos leerla con seguridad y la velocidad necesaria, sin silabear […]
En el caso de los disléxicos prefieren métodos de aprendizaje que emplean el hemisferio derecho (imágenes). Cuando escriben o leen tienen dificultad para aplicar técnicas del hemisferio izquierdo.
En definitiva, cualquier método es correcto aplicado en su edad correcta; pero he de reconocer que como el método Doman no es tan común y los resultados se pueden ver en unas diminutas personitas que apenas se sostienen en pie, es más admirable y sorprendente, aunque posiblemente a los canijos no les cueste nada de esfuerzo, sólo es un juego para ellos.
De nuevo, ¡¡¡¡¡¡el cerebro es increíble!!!!!!
Asombraos de cómo Felicity aprende fácilmente a leer desde los 12 meses y medio:
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jueves, 4 de febrero de 2010
Introducción de la lectura por el método tradicional. Influencia Visual.

Mediante el método fonológico o silábico lo que el niño hace es seguir un proceso puramente perceptual: por un lado, decodifica símbolos, y por otro, da significado y comprensión a esos símbolos.
Tiene que “desarrollar habilidades para decodificar la palabra escrita, con el fin de encontrar su equivalente en la palabra hablada”. En consecuencia, requiere haber desarrollado un razonamiento lógico para entender las reglas sintácticas.
Por otro lado, cuando el niño ya es capaz de leer palabras en un texto, visualmente para poder hacerlo es necesario que siga este proceso:
- Alinear ambos ojos en el mismo punto, simultáneamente y con precisión.
- Enfocar ambos ojos para conseguir que el texto se vea claro.
- Mantenerlo claro de manera prolongada mientras dure la lectura.
- Mover ambos ojos coordinadamente, de forma continua, a lo largo de la línea de texto.
- Procesar la información leída para obtener su significado, mediante la visualización de las palabras en imágenes y la memoria que nos da nuestra experiencia.
(Más información en inglés)
Este proceso visual (junto con su capacidad de razonamiento lógico y de entendimiento de las reglas sintáticas), debe estar totalmente desarrollado a la edad de 6 años. Si alguna de estas habilidades visuales falla o se ha desarrollado mal, hará que el niño:
- Mueva la cabeza excesivamente
- Se pierda frecuentemente cuando lea o copie
- Omita palabras cuando lea o copie
- Se salte líneas cuando lea
- Use el dedo, un boli o cualquier cosa que le sirva de marca para no perderse
- No entienda lo que lea
- No pueda memorizar lo que lea
- Relea palabras o líneas inconscientemente
- Verbalice en voz baja lo que lea
- Sea un lector lento para su edad
Básicamente, la lectura es un sistema complejo de una relación constante entre nuestra retina central y nuestra retina periférica…

¿Qué quiere decir esto?
Partimos de que:
- La retina central es una pequeña área formada por la zona de máxima visión y es la que nos proporciona una imagen clara de lo que vemos.
- Y la retina periférica, por el contrario, es el resto de la retina, donde se percibe todo lo que está alrededor de lo que miramos y se percibe ligeramente borroso.
Cuando leemos, estamos en una palabra (miramos la palabra y la aclaramos) y después queremos ir a otra. Para hacer esto funciona la retina periférica. Mi retina periférica tiene que decirme dónde tengo que llevar este sacádico (o salto), es decir, tiene que hacer un pequeño juicio espacial para que mis ojos hagan el salto correctamente de palabra a palabra. Entonces hago esta programación y calculo “2 milímetros” a la derecha. Se programa el sacádico, y si la programación ha funcionado bien, salto justo en la siguiente palabra.
Cuando paro y hago la fijación (miro la siguiente palabra), la retina periférica se apaga entonces, y la retina central se enciende, y se pregunta “¿Qué palabra es ésta?”, y la digo (mentalmente o en alto). Entonces, la retina central se vuelve a apagar, y de nuevo se enciende la retina periférica para hacer el siguiente salto a la siguiente palabra… Así sucesivamente.
La retina periférica nos dice dónde saltar a la siguiente palabra,
y la retina central nos dice qué palabra es.
y la retina central nos dice qué palabra es.
La edad a la que un niño debe tener buenos movimientos oculares:
- sacádicos (saltos de un estímulo a otro),
- seguimientos (seguir un estímulo en movimiento),
- y fijaciones (fijar en la palabra a leer);
No hay nada malo en que un niño se ponga a leer, si está preparado para leer. PERO, si se le fuerza a algo para lo que no está preparado, ya está creándose en él un sentimiento de fracaso.
Para hacer una lectura cómoda, los ojos deben de hacer sacádicos y fijaciones correctas, acomodar bien y converger bien, así la mente puede estar en lo que se está leyendo y concentrarse en el tema del libro y entenderlo. De esta manera, la lectura puede durar más, porque está cómodo leyendo.
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martes, 26 de enero de 2010
¿Cuándo puedo introducir la “lectura” en la vida de mi hijo?
MÉTODO DE LECTURA DOMAN, GLOBAL O VISUALLa lectura es la herramienta más valiosa para el aprendizaje. Por ello, existen muchas dudas y controversia respecto al método utilizado y a la edad en la cual introducirla en el niño.
Por un lado, la colección de libros, videos y demás sobre el Método interactivo de Lectura de Glenn Doman, nos dicen que la edad no importa, y que incluso a un bebé de meses se le puede empezar a introducir en la lectura, consiguiendo grandes éxitos cuando se trabaja con niños a la edad de 3 años.
Este método puramente visual es muy seguido por padres y profesores, y seguro que más de uno ya lo conocéis y creéis que en esta entrada no voy a contaros nada nuevo, pero seguid leyendo (esta entrada y las posteriores) y me contáis.
Como bien sabemos el cerebro de un niño es muy plástico y toda la adecuada estimulación que reciba en edad temprana le ayudará a su aprendizaje futuro.
Glenn Doman dijo una vez, “El aprendizaje de la lengua escrita es más fácil que el de la lengua oral, dado que los sonidos pueden variar según la persona que los emite y su estado de ánimo, mientras que los signos escritos -las palabras- al ser imágenes, siempre se mantienen estables”.
Según su teoría, aprender a leer mediante imágenes de las palabras o grupos de palabras (vistas en global, no sílaba a sílaba o letra a letra, ignorando los “fonemas” –el sonido de las letras-), es mucho más fácil que el método tradicional que se enseña en casi todos los colegios. Las palabras escritas se convierten en imágenes, y además, se aprende a leer con la misma facilidad y naturalidad con la que un bebé aprende a hablar.
Este método ha sido empleado para enseñar idiomas a los más pequeños y para los niños con dificultades de aprendizaje o aquellos con necesidades educativas especiales.
Para el que le interese saber más sobre este método, existe un grupo de Google, principalmente formado por padres, muy activo y con un foro que os informará sobre lo que necesitéis saber: APRENDER JUGANDO CON DOMAN
MÉTODO DE LECTURA TRADICIONAL, SILÁBICO O FONOLÓGICO
PERO
desgraciadamente este el método Doman no es muy utilizado de forma estandar por la enseñanza. Por tanto, los niños siguen aprendiendo a leer de manera tradicional, aprendiendo las letras y sus fonemas, uniendo los fonemas y aprendiendo los sonidos que producen, uniendo las letras para formar sílabas y con estas sílabas formando las palabras. En definitiva, se les enseña unos símbolos y unas reglas que esperamos que ellos aprendan y después aplique. Un proceso muy largo que se empieza a llevar a cabo desde la Educación Infantil (a los 4 - 5 años).Aunque realmente no hay un método único de enseñanza de lectura tradicional y hay muchas variantes de este método, pero básicamente aprenden así; y pensándolo, sigue siendo muy similar a cómo nosotros aprendíamos cuando éramos pequeños.
Por el contrario, siguiendo el método Doman, el niño ve “imágenes”, por tanto, está preparado para leer a cualquier edad, sólo necesita:
- conocer la imagen del objeto que representa la palabra

- darle a la palabra y a la imagen un sonido (como suena dicha palabra)

- visualizar las palabras y sonidos en imágenes

- memorizar las imágenes, las palabras y los sonidos

Sin embargo, con el método de lectura tradicional que se enseña en la mayoría de los colegios, un niño no está preparado para leer hasta los 5-6 años, porque tanto la lectura como la escritura, tal y como se enseñan, forman parte de unos procesos cognitivos que requieren de una madurez perceptiva especialmente en las áreas visual y auditiva. Este método depende de unas habilidades visuales que necesita tener desarrolladas.Por tanto, después de todo esto, la pregunta no debe ser “¿Cuándo puedo introducir la “lectura” en la vida de mi hijo?”, si no “Si mi hijo está aprendiendo por el método tradicional en el colegio, ¿cuándo se le debe introducir la lectura?”
…
(Aquí tenéis una breve introducción de en lo qué consiste el método Doman, explicado de forma amena. La presentación está fraccionada en varios videos en YouTube, por si os interesa: )
Para aquellos papás que quieran saber más sobre el Método Doman y puedan asistir, del 17 al 21 de Abril tendrá lugar en Madrid un curso dirigido a padres o abuelos de niños de 0 –6 años, que deseen ayudar a sus hijos alcanzar su más alto potencial. La metodología desarrollada por Glenn Doman ayuda a los padres formar niños intelectualmente avanzados que leen y aprenden matemáticas, idiomas y música antes de los 6 años.
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lunes, 18 de enero de 2010
Lectura y visión

Cuando un niño tiene problemas en su lectura, debemos sopesar si el tipo de lectura es el adecuado (nivel de vocabulario, motivación del texto, etc.). Pero si lo anterior no es la causa, deberemos sospechar que el niño nos está indicando la presencia de otro problema diferente que lo provoca:
- Una graduación refractiva no compensada o mal compensada en sus gafas o lentes de contacto.
- Unos movimientos oculares incorrectos e imprecisos, de uno o ambos ojos, que le hace dar saltos, retrocesos, releer palabras o saltarse líneas, necesitando el dedo como guía.
- Un problema acomodativo que le implica un esfuerzo por aclarar las letras del texto a leer o incluso por mantenerlo nítido de manera prolongada.
- Un problema de convergencia, que le supone un estrés visual mantener la mirada a una distancia concreta donde está el texto.
- Un problema perceptual que le impide procesar correctamente la información que ve, leyendo de manera mecánica, en voz baja y sin entender lo que lee.
- Mala memoria visual que le impide aprender de lo que lee y relacionarlo con información que conoce para dar sentido a lo leído.
- Unos reflejos infantiles sin integrar que manifiesta un retraso en su desarrollo neurológico.
- Un problema de conocimiento de esquema corporal, que le impide dominar los conceptos espaciales básicos como derecha, izquierda, arriba, abajo, detrás, delante, a un lado, …
- Un problema de organización espacial, más concretamente de DIRECCIONALIDAD, que le impide cruzar la línea media del papel cada vez que visualmente lee una línea del texto, le hace invertir letras o números y le descoloca las palabras de cada línea, releyendo constantemente y sin poder dar sentido a lo que lee.
- Un problema de automaticidad verbal al leer en voz alta.
Si algo de esto falla, el niño está constantemente intentando compensarlo de forma consciente, con el consecuente esfuerzo que ello supone; y no puede preocuparse de hacer la lectura correctamente, con el adecuado ritmo que le permite entender el texto.
A veces, los niños con problemas de aprendizaje relacionados con la visión pueden ver las palabras pero no pueden ver lo que ellas significan.
Cualquiera de estos problemas, si nos se detectan, lo que provoca, además de un mal lector, es una gran falta de motivación del niño por la lectura, una gran frustración respecto a sus compañeros, y también, una inapetencia por aprender ya que en nuestra sociedad es necesario “leer para aprender”.
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lunes, 11 de enero de 2010
Derechos visuales de los niños
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