IMPORTANTE
- 100% de agudeza visual o unos ojos sanos no es suficiente para tener una BUENA VISIÓN EFICAZ.
- Neurológicamente, en los 6 primeros años de vida, la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada.
- Un diagnóstico precoz de un problema visual evita problemas mayores.
- El 15-30% de los problemas de aprendizaje se deben a un problema visual no diagnosticado.
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martes, 30 de agosto de 2011

Testimonio - Ojo vago - Harta de usar parche


Siguiendo con la serie de testimonios, aquí os muestro la historia de una niña de 8 años con una ambliopía u ojo vago que llevaba 4 años utilizando parche bajo prescripción oftalmológica, pero su agudeza visual aunque había mejorado, no llegaba al 100% y cansada de las irritaciones que le producía el parche en su cara, de la presión psicológica que le suponía llevarlo en su entorno (compañeros del colegio y amigos) durante tanto tiempo, etc., su madre buscó otra solución.

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Hola, soy la madre de V.P., “ Vicky”.

Cuando Vicky tenía cinco años en una revisión rutinaria con el oftalmólogo nos dijeron que tenía un ojo vago y que había que tratarla con una terapia de oclusión. No me resulto extraño porque su hermana Cristina estaba siendo tratada de lo mismo.

Empezamos con las oclusiones primero unas horas que se fueron incrementando hasta llevar tapado el ojo izquierdo todo el día.

Los primeros meses mejoró bastante, pues de hecho partía de un 30% de visión en uno de los ojos, y ese porcentaje mejoro con rapidez. Al año los resultados eran buenos pero era necesario continuar con la terapia para igualar la visión en ambos ojos.

Vicky se quejaba de llevar el parche, pues este le ocasionaba molestias físicas, el pegamento le irritaba la piel, le cansaba en extremo hacer las tareas del colegio, se mostraba más torpe en su actividad diaria, así bajar las escaleras suponían continuas caídas y los tropezones se multiplicaban. También tenía cefaleas muy frecuentes y el neurólogo no descartó que pudieran derivarse de su problema visual.

Continuamos con la terapia de oclusión pero a partir del año, Vicky dejó de mejorar, y la mejora obtenida hasta ese momento se estancó.

En septiembre del año 2009 la oftalmóloga nos dijo que no mejoraba y que no sabía muy bien qué hacer con Vicky porque la oclusión del ojo no estaba dando resultados. Sin embargo, mencionó que existían terapias visuales y que podría ser una opción para ella. Le pregunte si me podía dar alguna dirección y me dijo que iba a esperar seis meses más antes de valorar la terapia.

Vicky, mientras tanto toleraba cada vez peor el parche se quejaba de él, le molestaba, se veía fea y torpe y cuando mayor era peor lo llevaba. Cuando oyó la posibilidad de poder hacer terapia visual me animó a buscar cuanto antes esa alternativa.

Buscamos, preguntamos, indagamos y dimos a parar con Rosa.

Llamé, me explicó y tuvimos nuestra primera cita.

Valoró la situación de Vicky, lo que podía hacer y lo que no, su carencia visual, sus dificultades. Vicky, en el colegio tenía dificultades con la lectura y para mayor problema su carácter era tremendamente explosivo y con muy poca capacidad de adaptación a la frustración.

Rosa nos confirmó que sus posibilidades de mejora eran muchas y el camino a seguir era hacer unos ejercicios diarios que le llevarían unos cuantos minutos diarios pero a cambio no tendría que llevar el parche.

Las carencias visuales de Vicky se me hicieron más evidentes cuando empezamos la terapia: cuando era incapaz de meter un grano de arroz en una pajita, o de insertar una aguja en una estrellita de las de pasta.

Sin embargo, en breve empezamos a ver su mejoría e iba superando los ejercicios. Además, aunque cada vez eran más difíciles, su capacidad de adaptación y superación también creció.

Pasaron los meses y la mejoría la notó ella, nosotros y la oftalmóloga.

Además, de los ejercicios visuales, esta terapia incluía un par de ejercicios dedicados a actividades físicas para integrar un reflejo infantil. Al principio me pareció cuando menos curioso el incluirlos en la terapia visual, pero pronto evidencié el efecto de estos ejercicios en su forma de comportarse: sus brotes de genio e ira que se redujeron considerablemente.

Bueno, lo importante es que dos años después Vicky ha recibido el alta en la consulta del oftalmólogo y en la consulta de Rosa.


La madre de Vicky.
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Esa mejora madurativa que comenta la madre en su carta se notó incluso a nivel de su escritura. Año y medio después su escritura parecía de otra niña:

No sólo consiguió escribir más rápido sino que además su letra era más clara y ya no era ligada.

Pero lo que me quedo de la revisión del alta que le hice a Vicky fueron las palabras de su madre: "Hemos notado que con la terapia visual Vicky ha conseguido tener CALIDAD EN SU VISIÓN". Cuando llegó a la consulta era la que peor veía de su familia (peor también que su hermana Cristina), pero tras terminar la terapia visual, ELLA ERA LA QUE MEJOR VEÍA, incluso que sus padres que ninguno había tenido ojo vago.
Como optometrista me llenó y alegró esa respuesta. Es la que mejor me podía dar. Que te digan que has conseguido eso te deja la sensación de un trabajo bien hecho :-)


MÁS INFORMACIÓN SOBRE OJO VAGO O AMBLIOPIA:  
Ambliopía u ojo vago -¿Qué es? Lo que nadie explica. 
Ambliopía u ojo vago - Causas y Señales


MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/

Mi propio testimonio

En las futuras entradas voy a publicar una serie de testimonios porque creo que siempre nos gusta oír las experiencias de otras personas cuando tenemos un problema y cómo han mejorado y han conseguido solucionarlo. Y porque aunque yo siempre intento explicarme de la manera más sencilla que puedo, no hay nada como leer algo escrito por una persona que ha pasado por ello con palabras más sencillas aún.

Para empezar, he querido contaros mi propio testimonio. Creo que de esta manera los padres cuyos hijos tienen problemas escolares, sabrán que yo puedeo entender por lo que están pasando, tanto ellos como sus hijos, porque yo lo he vivido en primera persona.
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No soy una madre preocupada por su hijo, ni una niña que cuenta sus dificultades. Soy una adulta que ha vivido con su problema durante 37 años y esta es mi historia.

La escribo porque sé que algún niño y algún padre se sentirá identificado con ella. Y si contándola puedo ayudar a alguien que está perdido y que no sabe lo que le ocurre, o mejor dicho por qué le ocurre lo que le ocurre, quizás después de leer esto lo entienda un poco mejor.

Espero que no os resulte muy largo...


Cuando yo era pequeña, mis notas eran bajas. Me inventaba excusas para no hacer los deberes, porque no me gustaba hacerlos. Durante los cuatro 4 primeros cursos de lo que antes era EGB (ahora EP) iba arrastrando un par de asignaturas y finalmente repetí 4º. Los profesores se lo habían recomendado a mis padres alegando que como yo nací en Diciembre era lo mejor para mí y ellos pensaron que si me lo recomendaban y “era bueno para mí”, habría que hacerlo si con ello seguía estudiando. Pero repetí 4º y aún estando con niños más pequeños que yo en edad cronológica, mi interés por los estudios seguía siendo bajo.
Por fin acabé EGB y en la reunión que tuvo el director del colegio con mis padres claramente descartó que yo siguiera estudiando. Mis padres le dijeron que querían meterme en un colegio de curas (¡¡con lo estrictos que son!!) para hacer lo que antes era BUP y COU, y horrorizado, el director les dijo que “yo no servía para estudiar”, que como mucho me apuntaran a FP (Formación Profesional), pero que si me metían en ese colegio, ¡¡FRACASARÍA SEGURO!!
Afortunadamente, esta vez mis padres no siguieron sus recomendaciones y confiaron en el potencial que no habían conseguido descubrir ni despertar en aquel colegio. Esto fue un claro ejemplo de una mala metodología de enseñanza y conocimiento nulo de psicología.

Continúo con mi historia.

Empecé BUP con el miedo que eso me conllevaba: un nuevo colegio, nuevos compañeros y nuevos profesores. Pero lo más importante: era un colegio de curas, por tanto un colegio de niños donde un par de años antes habían empezado a meter niñas también en las clases. Así, cuando yo llegué, sólo había 2 niñas más en mi clase. Tras conocerlas y ver que eran “niñas de sobresaliente”, ¡¡ENCONTRÉ MI MOTIVACIÓN!! Yo no podía ser menos que ellas, yo no podía “ser la tonta”. Siendo sólo 3 niñas, si mis notas eran malas, no habría “montón” donde perderme, destacaría por mis malas notas y no quería. Así que aunque mi esfuerzo era mucho mayor que el de los demás, mayor que el de mis compañeras, logré sacar sobresalientes como ellas. Eso me suponía estudiar hasta las tantas, quedarme dormida en la cama con el libro y la luz encendida,… pero el esfuerzo merecía la pena. Me sentía integrada. Ya no era “la tonta”. Nadie en el nuevo colegio conocía mi trayectoria académica anterior y no debían enterarse. Lógicamente algunas asignaturas se me daban peor que otras (matemáticas, física y química), pero aún así, tuve el coraje de meterme en la rama de ciencias y mantuve mis buenas notas.
Me gustaba el dibujo y no me quedaba otra salida. Sabía que le iba a tener que echar muchas horas en la carrera de Arquitectura pero no me importaba, era lo que quería hacer.

Desgraciadamente mi trayectoria en EGB bajó mucho mi calificación media, y ni Selectividad me permitió meterme en Arquitectura o Aparejadores :-(

Perdida, no sabía qué estudiar.
En mis elecciones recuerdo que puse Óptica y Trabajo Social, por rellenar huecos en la ficha, pero sin ninguna intención de estudiar esas carreras. Pues finalmente me dieron Óptica, nada que ver con mi sueño de dibujar.

Terminé mi carrera año a año con alguna matrícula de honor incluso. Pero cuando empecé a trabajar, estar “vendiendo y montando gafas” no me gustaba. Para eso no había estado estudiando 3 años de mi vida. Me planteé de nuevo entrar en Aparejadores, pero en mi vida entró por casualidad el mundillo en el que me encuentro metida actualmente. Conocí de la existencia de la “Terapia Visual”: especialidad que en la carrera (en aquel momento) ni comentaron por encima.

Según iba haciendo cursos me iba gustando más. Me apunté a un Máster en Optometría Funcional y Terapia Visual y tras unos cuantos años (10) trabajando, y ampliando más mi formación, aproveché un traslado de mi marido por trabajo a California (EEUU), para hacer otro Máster más especializado en Optometría Comportamental y Terapia Visual.

Fue allí donde descubrí la causa de mis problemas de aprendizaje y por qué todo me costaba más esfuerzo que a otros. Allí empecé a relacionarlo todo, empecé a identificar todas mis dificultades y empecé a ver cómo todas las piezas encajaban. Todo tenía un origen.

A mis 34 años descubrí de la manera más tonta, un día concreto, que uno de los reflejos primitivos (el Reflejo de Moro), no lo tenía integrado. Lo sospechaba, pero al estudiarlo años atrás y evaluármelo, no dio manifiesto, pero sin esperármelo dio la cara en un restaurante (ya contaré esta historia en otro momento cuando hable de los reflejos primitivos o infantiles). Mis sospechas se confirmaron y me di cuenta de que era el culpable de mis problemillas académicos sobre todo en las matemáticas, además de otros problemas en la personalidad.
Como veis terminé una carrera y dos máster de especialización, pero todo lo relacionado con los números o que tuviera relación con ellos (cantidades, volúmenes, espacio, orientaciones, distancias, tamaños, etc.), me suponía un esfuerzo adicional. Había leído años atrás el libro “El Don de la Dislexia” y me había sentido totalmente identificada con aquellos pacientes que el libro comentaba que cuentan con los dedos, evitan toda situación en la que tienen que hacer operaciones básicas de sumas, restas, divisiones o multiplicaciones, cuentan por debajo de una mesa para que nadie les vea usar los dedos, hacen que piensan que operan mientras otros se adelantan en sus cálculos... Operaciones básicas que se realizaban en EGB pero que en el instituto, ya no eran necesarias. El mundo de las calculadoras era una gran ventaja para mí. Las integrales y derivadas ya no me suponían ningún problema, y me permitieron sacar Matemáticas con sobresaliente. Sin embargo, en una prueba psicológica que nos hicieron en 3º de BUP, manifestaba (palabras textuales del informe) "tener una enorme laguna en el área de las matemáticas". Pero nadie dio importancia a esto “¡¡si saca sobresalientes!!"... Sólo yo sabía a qué se debía, las operaciones básicas que había tenido que hacer en la prueba eran más difíciles para mí que cualquier operación de cálculo o álgebra.

Pero a todos estos claros problemas de números, se une el hecho de tener ligeros problemas en mi lateralidad. Por un lado a nivel espacial: sobre todo cuando ejerzo de copiloto en el coche y le tengo que indicar a mi marido hacia dónde tiene que girar. Como él me dice: “¿Hacia la derecha o hacia TU derecha?” O cuando conduzco yo y tengo que calcular si un coche está muy lejos para poder adelantar, o para saber si mi coche cabe en un hueco para aparcar, o sencillamente hacia dónde tengo que girar el volante cuando maniobro marcha atrás…
Y por otro lado a nivel temporal: Aunque soy muy organizada, no sé qué le pasa a mi tiempo, pasa y no me doy cuenta; según mi marido, planifico muy mal mis tareas y mi tiempo, pero no consigo hacerlo mejor...

Muchos problemas que antes no relacionaba, en ese momento tenían explicación. Mi reflejo no integrado indicaba que mi cerebro no había madurado funcionalmente como en otros niños, y que ciertas habilidades y actividades que debían estar automatizadas y ejecutadas por ciertas áreas del Sistema Nervioso Central (”subordinados”), no lo estaban. Por ello necesitaba más tiempo para hacerlas porque era mi cerebro (“el jefe”) el que tenía que hacerlas de manera consciente, con el esfuerzo energético que ello supone. Esto me creó mis problemas de lateralidad y con ello mi discalculia (no dislexia).

Tras confirmar todas estas cosas, con todo lo que había estudiado, intenté integrarme el Reflejo de Moro que era lo que estaba causando todo, pero he descubierto que aunque se mejora y esa mejora es apreciable (más autoestima, menos miedo a los cambios, menos necesidad de controlar todo, menos negatividad, menos ansiedad, menos miedo a todo lo social, más relajación, etc.), en los adultos es más difícil eliminar esa causa y poder ayudarles.

Ahora pienso en aquel director que dijo que yo no servía para estudiar, y me gustaría que me viera ahora. Ahora que no dejo de estudiar durante TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA.

Eso es lo que me ocurrió a mí.
Rosa García.

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Cuando yo era niña desgraciadamente se sabía poco sobre el desarrollo de los niños, sobre su estimulación, y que la etapa del gateo era muy importante en el desarrollo general del niño. Cuando un profesor veía que un niño no atendía en el colegio, sacaba malas notas o le costaba ciertas asignaturas, le mandaban repetir (creo que a día de hoy eso en muchos colegios sigue ocurriendo), y cuando aún así, supuestamente con un año superior al resto de sus compañeros, seguía sacando malas notas, sencillamente era catalogado de “niño vago que no le gusta estudiar”. Los profesores no se paraban o no se paran a pensar antes de hacer repetir a un niño POR QUÉ SE COMPORTA ASÍ, cuál es el motivo de su conducta: falta de motivación, falta de potencial, falta de estímulos adecuados, falta de desarrollo funcional,…

No sólo a mi edad, sino en la edad de nuestros padres y en la edad de nuestros niños de hoy en día, el problema sigue siendo el mismo: Básicamente estos niños suelen tener dos motivos a su bajo rendimiento escolar, Y MUY RARA VEZ ES DEBIDO A QUE EL NIÑO ES “TONTO” O “NO QUIERE ESFORZARSE”:
  • Ese niño de hecho, se esfuerza más que cualquiera de sus compañeros que sacan buenas notas sin esfuerzo. Pero se cansan “de luchar” y llega un momento que tiran la toalla. No entienden por qué son diferentes, y peor aún, no saben lo que les hace diferentes. En algún momento de la vida de esos niños su desarrollo ha sido diferente, ha faltado cierta estimulación que ha hecho que “no funcionen bien”, ya sea a nivel visual, perceptual, auditivo, cognitivo, motor, neurológico, etc. Estos niños tienen un RETRASO MADURATIVO FUNCIONAL que les afecta al procesamiento de la información que llega del entorno. Ciertas áreas del cerebro no se ha desarrollado correctamente e impide que este funcione con eficacia. Si a estos niños no se les detecta este problema no se mueren por supuesto, pero su vida es un constante esfuerzo en lo que hacen, tanto de niños como en edad adulta. El cerebro de estos niños como defensa a este esfuerzo constante, crea un sinfín de estrategias para ayudarles a conseguir lo que otros consiguen sin esfuerzo. Podrán llegar a donde han llegado otros, pero con el doble, el triple,… de esfuerzo. El camino no es el mismo. Cuanto antes se les detecte su problema (LA CAUSA DE SUS PROBLEMAS), antes se les podrá ayudar para hacerles la vida más fácil. Tendrán más tiempo para jugar y para disfrutar su tiempo libre,… ¡¡Tendrán tiempo libre!!!
  • Otro motivo es una estimulación inadecuada en clase y en su aprendizaje, pero de eso ya hablé en otras entradas y Sir Ken Robinson lo explica genial. La falta de motivación en mi caso fue lo que hizo que no me esforzara en EGB y pero tras encontrarla, esforzarme el resto de mi vida siempre ha merecido la pena.

LO IMPORTANTE ES DETECTAR EL PROBLEMA PORQUE ESTOS PROBLEMAS FUNCIONALES Y COMPORTAMENTALES TIENEN SOLUCIÓN.

miércoles, 15 de junio de 2011

Hiperactividad o problema de motivación para aprender

Hay un anuncio de Mapfre que pulula por las calles que dice "Si la educación cambia tan rápido, no podemos educar como hace 20 años ".

Muchos de los problemas de rendimiento, de atención, de hiperactividad, de comportamiento... se deben simplemente en un PROBLEMA DE MOTIVACIÓN.

¿Cuántos niños hay diagnosticados con TDA-H (Trastorno de Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad) y sin embargo nos sorprende que son capaces de estar haciendo una tarea que a a ellos les gusta, sobre todo jugar con las videoconsolas portátiles?


La época en la que nosotros o nuestros padres estudiamos es muy diferente a la época en la estudian nuestros niños de ahora.

Ellos están rodeados de una tecnología que nosotros no teníamos. La pluma y el tintero, o el boli, el lápiz y el papel han quedado sustituidos por pantallas digitales. La "enciclopedia" es tan antigua como las "pesetas", ellos tienen toda la información a su alcance a toque de botón...

Para nuestros padres, que nosotros fuéramos a la universidad era su principal meta. Su obligación era trabajar para darnos una educación y un plato en la mesa, y la nuestra era la de estudiar para labrarnos un futuro y encontrar un trabajo.
Las matemáticas, el lenguaje y las ciencias eran las asignaturas principales; y el dibujo, la música o la gimnasia, las considerábamos "asignaturas maría".

Todo esto ha cambiado. Los niños viven en una era digital y social a la que nos cuesta adaptarnos. Las matemáticas, el lenguaje y las ciencias son importantes sí, pero para ser bueno en un trabajo nosotros mismos nos estamos dando cuenta de que es necesario no sólo saber lo que hacemos sino cómo lo hacemos, es decir, son necesarias otras habilidades que nadie desarrolló en nuestra infancia (trabajo en equipo, empatía, socialización, inteligencia emocional, creatividad, imaginación, etc.).

El principal motivo de fracaso escolar en los niños de hoy en día es el fracaso de la educación ante su resistencia al cambio.
Si un niño tiene motivación aprende lo que sea.
Si un niño tiene motivación atiende el tiempo que sea necesario.
Si un niño tiene motivación está sentado en una silla quieto haciendo una tarea..
.
Pero hay que darles los medios y enseñarles conforme a la época en la que viven. Hay que averiguar lo que se les da bien y potenciarlo, sin pretender adaptarles a una educación, una cultura, una sociedad y unas exigencias obsoletas.

Todo esto nos lo enseña Sir Ken Robinson en este breve video de 11 minutos:



Y en esta entrevista con Eduardo Punset.

Este es un fragemtno de la entrevista:

"Eduardo Punset:
Mientras hablabas, pensaba en el patrón que sirvió para establecer que alguien estaba en la parte adecuada del conocimiento: el cociente intelectual. ¿Por qué demonios hemos creído durante tanto tiempo que la medición del CI era importante para la vida económica?

Ken Robinson:
El cociente intelectual fue una de las nociones que surgió del crecimiento de la psicología y la sociología, de los intentos de aplicar las mismas características de las ciencias físicas a las personas. Lo importante es que había dos fuerzas: por un lado, un verdadero espíritu de investigación, para ver si podíamos medir la inteligencia igual que medimos el movimiento de las mareas, pero también coincidió con el crecimiento de la educación pública, que requería una manera eficaz, rápida y objetiva de caracterizar a las personas para poder educarlas.
Se necesitaba saber, en cierto modo, si tenían una inteligencia normal, inferior a la media o extraordinaria. Alfred Binet, cuando creó el primer test de inteligencia en París, estaba interesado en los niños con necesidades educativas especiales. Para descubrir cuáles eran sus necesidades, necesitaba tener una idea de cuál era la capacidad media. Éste era el objetivo inicial. No obstante, los tests de inteligencia se volvieron fundamentales para la categorización de alumnos en las escuelas públicas, pero también para la selección en el ejército. Se han convertido en un mito, me parece: han pasado a formar parte de nuestro léxico cultural como si fueran objetivos. Una de las organizaciones más importantes que hay es Mensa, la organización de personas con cocientes intelectuales altos. Y me parece estupendo, no voy a criticar a Mensa, pero me planteo si esto es así realmente. En realidad, el test de inteligencia solamente mide la capacidad de hacer tests de inteligencia. ¡Hay personas a las que estos tests se les dan muy bien! Si queremos saber lo inteligente que es alguien, ¡por lo menos deberíamos aceptar que la inteligencia entraña mucho más de lo que se puede medir en un test del CI, ¿no deberíamos incluir también otras preguntas? Como, por ejemplo: ¿sabes componer una sinfonía? ¿Sabes interpretarla? ¿Sabes gestionar un negocio de éxito? ¿Sabes bailar? ¿Sabes escribir una poesía que conmueva a los lectores y les haga llorar?

Eduardo Punset:
O la empatía…

Ken Robinson:
¡La empatía! Si el ser humano solamente tuviera las habilidades que se miden en los tests de inteligencia, la mayor parte de la cultura humana jamás habría existido. Yo no querría vivir en un mundo así. ¿Tú sí?

Eduardo Punset:
No.

Ken Robinson:
Tenemos una visión de la inteligencia muy reduccionista."

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Y me quedo con estos dos comentarios del video:


"En cierto modo, hemos olvidado que lo bueno de la educación está en realidad, en la experiencia, en el momento, en la alegría de descubrir algo. En la satisfacción de tener una pregunta y poder buscar una respuesta, y no necesariamente en la propia respuesta."

Richard Gerver (min 21.37)


"Pero, ¿cómo voy a estar atento en clase? Datos y datos, fórmulas, información,... ¡Si ya no me acuerdo de lo que estudié el año pasado! Que si la capital de Ecuador es Quito... ¡Pero si seguro que eso está en Google! Me parece que nos enseñan igual que antes. Nos educan igual que a mis padres y a mis abuelos. Y a los padres de mis abuelos. Así, es difícil estar motivado. Ahora se ha puesto de moda decir que tenemos TDA porque creen que no atendemos en clase. Algunos niños sí que tiene un problema, y les dan pastillas ¡Toma pastillas! Pero a otros, lo que nos pasa es que estamos muuuuuuyyyy aburridos. Porque con las cosas que nos gustan podemos pasarnos hoooras y horas. ¿Por qué en lugar de darnos pastillas, no intentan motivarnos para que seamos creativos, para que inventemos, para que soñemos? Que nos den ganas de aprender. Pero si vivimos en una época super chula. Tenemos el mundo a nuestro alcance, con un click. Yo me paso horas navegando por internet, mirando videos, jugando. No sé, es que en el cole me duermo. ¡¡PIENSEN EN ELLO!!"

Cualquier niño (min 22.26)

lunes, 13 de junio de 2011

La Dra. Susan Barry en REDES hablando de la terapia visual comportamental (2)

Lo prometido es deuda.

Este es el vídeo de Redes de la Dra. Sue Barry hablando sobre su experiencia personal con la terapia visual optométrica en el programa de REDES de Eduardo Punset (vídeo de la entrevista en V.O. inglesa).


Vision binocular y optometria: Susan Barry por raulespert

Fuente original del video.

He de decir que el vídeo parece que ha hecho a más de una persona adulta con estrabismo (desviación ocular) o ambliopía (ojo vago), darse cuenta de que su problema visual, que siempre le han dicho que no tenía solución, pueda tenerla, y plantearse utilizar esta terapia para ver si en su caso funcionaria y así mejorar su condición visual, e incluso conseguir la visión 3D que daban por perdida.

Os animo a todos los que estéis en esta situación al menos informaros si en vuestro caso la terapia os podría ayudar.


Además, informaros que hay muchos padres con niños en estas mismas situaciones que no saben si la terapia visual podría ayudar a su hijo. En general. la mayoría de los oftalmólogos sólo ofrecen la alternativa del parche como tratamiento pasivo, pero no ofrecen el tratamiento activo de la terapia visual optométrica, sencillamente porque ellos no la hacen. En el caso de los niños la neuroplasticidad es incluso mayor que en un adulto, por tanto, la mejora con terapia es más rápida porque no hay que romper patrones o adaptaciones visuales al estrabismo o la ambliopía que se hayan creado con el tiempo.
Cuanto antes empiece el niño a ver de forma adecuada, menos le afectará en su vida diaria.

Pero de estos temas y del uso del parche ya hablaré más detalladamente en otras entradas en este blog o en Explorando el Mundo de la Visión.

OTROS ENLACES DE INTERÉS
Stereo Sue - Why two eyes are better than one, by Oliver Sacks (June 19, 2006)
Gaining Stereo Vision: Sue's Story - Oliver Sacks
La importancia del 3D


ENTRADAS RELACIONDAS
Casos en los que la terapia visual comportamental ayuda

miércoles, 1 de junio de 2011

La Dra. Susan Barry en REDES hablando de la terapia visual comportamental.

Como anillo al dedo y con referencia a la anterior entrada...

Vía SIODEC (Sociedad Internacional de Optometría del Desarrollo y Comportamiento), tengo la grata noticia de comunicaros que el próximo domingo 12 de junio de 2011 a las 21.30H, se emitirá por “La 2” de TVE el programa de divulgación científica “REDES”, dedicado a la Dra. Susan Barry y su experiencia con la optometría comportamental. Una neuróciéntifica con estrabismo desde que nació y que gracias a la terapia a sus 50 años, aprendió a ver con ambos ojos a la vez y conseguir con ello visión 3D

Este programa está presentado y dirigido por Eduardo Punset, abogado, economista y comunicador científico.

Es una buena forma de conocer nuestra profesión para el que aún no la conozca.

Esta emisión se repite el el jueves siguiente a las 13:00 horas, y en el Canal 24 horas, según el siguiente horario:
· El jueves a las 15:00 horas
· El viernes a las 21:00 horas
· El sábado a las 10:30 horas

Además esta emisión posteriormente quedará colgada en el archivo de la web oficial de RTVE para aquellos que no puedan ver el programa y no quieran perdérselo.

No obstante en la web de RTVE ya se puede leer la entrevista transcrita que tuvo Eduardo Punset con la Dra. Sue Barry: "VER EL MUNDO EN ESTEREO"

¡¡Os lo recomiendo!!

miércoles, 25 de mayo de 2011

Casos en los que la terapia visual comportamental ayuda


Muchas veces intento explicar en mis blogs en qué consiste la terapia visual y aún así no queda claro, porque no acaba de entenderse que si yo soy un óptico-optometrista, ¿qué hago yo que no hacen los ópticos de las ópticas?
La gente está acostumbrada a entender que “TENER UN PROBLEMA VISUAL” es “no ver claro”, “necesitar unas gafas o unas lentillas para ver mejor”, “tener una patología en el ojo” que trata el médico, o “usar parche el niño que tiene un ojo vago o bizquea”. Pero es realmente cuando utilizo ejemplos en los que la terapia visual ayuda, es cuando se entiende que el campo de la visión es más amplio que todo esto, y que la visión puede tener otros “problemas” que no se tratan sólo con gafas o lentillas, con un parche o con un medicamento o cirugía. Es cuando se comprende cuál es mi trabajo o qué hace un optometrista comportamental y terapeuta visual.

Normalmente acudís a una óptica cuando no veis claro para que os gradúen y os digan si necesitáis unas gafas para ver mejor. O cuando el médico (oftalmólogo) os las ha recetado. O porque queréis haceros unas lentillas. O porque queréis comprar un líquido para limpiarlas. O porque queréis compraros unas gafas de sol, o incluso graduarlas. Esto, entre otras cosas.

Pues bien, para que os quede un poquito más claro a los que aún tenéis dudas, os voy a mostrar algunos de los motivos por los cuales los pacientes acuden a mi consulta:

  • “Le han diagnosticado miopía y le han puesto gafas, en principio para estar en clase, ver la televisión, el cine… De momento sólo para esto, porque por un ojo, el derecho, parece ser que todavía puede recuperar visión pero por el izquierdo no y tendrá que llevar gafas para todo.” CONTROL DE MIOPÍA. A esta paciente el oftalmólogo le había recetado unas gafas con miopía y astigmatismo “funcional”, es decir, esta graduación era debida al estrés visual al que sometía su visión tanto en el colegio como en sus actividades de ocio (le encantaba leer, y no en muy buenas condiciones de higiene visual). Tras la terapia visual y cambiando estas condiciones, la miopía y el astigmatismo desaparecieron.
  • "En casa todos tenemos miopía, y mi hijo de 7 años ya va por 5 dioptrías, tememos que acabe como nosotros". En estos casos de MIOPÍAS PROGRESIVAS tanto en niños como en adultos  donde una parte importante de su progresión es la genética y otra parte es el estrés de tareas en cerca al que sometemos nuestras visión desde niños hasta adultos, hay una opción que combinada con la terapia visual ayuda a controla la subida de la miopía, se llama OrtoK u Ortoqueratología.
  • "Llevo siendo miope toda mi vida, y siempre he usado gafas o lentillas, cada vez soporto menos las lentes de contacto, pero no me gusta llevar gafas". La misma opción de OrtoK, es ideal para estas personas, les permite dormir con unas lentes de contacto especiales que moldean la córnea mientras duermen y permiten que mientras esté despierto el paciente no tenga que utilizar ni gafas ni lentillas. Este tratamiento es ideal también para OPOSITORES que requieren una buena agudeza visual sin llevar ninguna corrección en las pruebas de acceso o para CIERTOS DEPORTES donde llevar cualquier tipo de corrección conlleva un riesgo.
  • “Mi hija NO tiene dificultades destacables en el colegio pero lleva 3 años usando parche porque tiene un ojo vago y bizquea un ojo. Parece que su mejora se ha estancado y el médico quiere que continué con el parche 6 meses más, pero la niña ya no quiere ni oír hablar de él. Cada vez que sacamos el tema, llora.” TERAPIA PARA ESTRABISMOS Y AMBLIOPÍAS. Esta niña no volvió a utilizar el parche salvo para hacer la terapia en casa. Ya no se volvió a poner el parche en el colegio y sus compañeros ya no se metían con ella. Ella iba más contenta al colegio y su rendimiento mejoró en cuanto empezó a hacer los ejercicios y a estimular ese “ojo perezoso”. Ahora tiene una visión del 100% (y fijaos que no digo una agudeza visual del 100%, que también) y desde que acabó la terapia, no ha vuelto a desviar ningún ojo.
  • “Me resulta muy incómodo leer documentos y trabajar delante del ordenador, tengo dolores de cabeza, mareos, presión en el estómago y me molesta la luz, especialmente la artificial del techo. Tengo cansancio ocular. Estoy peor a partir de la mitad del día, principalmente por la tarde y a última hora de la noche.” TERAPIA PARA SÍNDROME VISUAL INFORMÁTICO. A este señor le era imposible seguir trabajando al final del día. Su rendimiento laboral bajaba cada día y era incapaz de encender el ordenador al llegar a casa para ver simplemente el correo personal. Llegó a sentir verdadera aversión al ordenador. La terapia le ayudó a relajar su sistema visual y controlar más ese esfuerzo desmesurado que hacía. De esta manera, tardaba menos en hacer el trabajo de cada día, disfrutaba más de su trabajo, se encontraba más animado, e incluso podía leer un libro cuando llegaba a casa y disfrutarlo!!
  • “Me llamaron del colegio para una tutoría, para decirme el profesor que estaba muy preocupado por mi hijo pues iba bastante retrasado del grupo, y cuando en clase se dirige a él está siempre bastante disperso. Pero que no le veía que fuera un niño de necesidades especiales, aún así recomendó que le valorara el equipo de orientación del colegio. En esa valoración, unas de las cosas que tenía el niño, eran dificultades grafo-perceptivas de coordinación viso-motora. Entonces me informé sobre la optometría comportamental porque me lo dijo un amigo y coinciden muchas cosas que tiene el niño.” TERAPIA DE EFICACIA VISUAL. Este niño veía muy bien la pizarra y el cuaderno (TENÍA AGUDEZA VISUAL 100%), pero cuando tenía que leer durante un rato se cansaba y no acababa la tarea. Su lectura empeoraba y perdía la concentración y la atención, por tanto, llegaba un momento que no entendía ni recordaba lo que leía. En estas condiciones estudiar una asignatura se le hacía muy pesado. Después de la terapia, leer era algo divertido, sus padres ya no tenían que estar detrás de él para que leyera, él solo cogía los libros y los leía. Sus notas mejoraron y en el colegio también su conducta.
  • “Tenemos una hija de 13 años con dificultades en el aprendizaje tratadas desde los 5 años con psicopedagogos. Además, cada vez le cuesta más esfuerzo establecer relación con sus compañeros. Tiene una alta capacidad de frustración, es muy sensible por todo, a veces se comporta como una niña pequeña y tiene una autoestima muy baja. Creemos que aún no ha superado algún reflejo infantil y que estas dificultades escolares también se deben a ello”. TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS. Esta niña efectivamente tenía reflejos primitivos activos que debían de estar ya integrados desde el primer año de vida, y le estaban afectando sobre todo a la parte emocional y en consecuencia, a su rendimiento en el colegio. Su baja autoestima le hacía pensar que era la más tonta de la clase y que su esfuerzo no merecía la pena. Estos reflejos habían impedido que el desarrollo motor y el desarrollo visual se produjera con normalidad, por tanto, necesitó una terapia global de las tres áreas (TERAPIA DE EFICACIA VISUAL/VISUOCONGNITIVA / TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS / TERAPIA NEUROFUNCIONAL) para eliminar así, las dificultades que tenía en el colegio y con ello su autoestima mejoró.
  • “Le han diagnosticado TDAH, y tiene dificultades en el colegio, no termina sus tareas, tiene mala conducta y aunque se esfuerza no parece que sea suficiente. El neurólogo le ha mandado Concerta pero no queremos medicarle. Le hemos llevado al oftalmólogo pero nos ha dicho que el niño ve bien. Buscando otras alternativas a la medicación hemos encontrado la terapia visual comportamental y queremos descartar que realmente no haya ningún problema en su visión que pueda estar interfiriendo”. TERAPIA DE EFICACIA VISUAL y TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS. Este niño tenía un 100% de agudeza visual, por eso, aunque le habían llevado al oftalmólogo, le habían dicho que no tenía ningún problema visual. Sin embargo, el resto de las habilidades visuales no se habían desarrollado con normalidad y no funcionaban con eficacia. Además, la existencia de ciertos reflejos activos provocaban también esa falta de atención e hiperactividad. Con ambas terapias conseguimos que además de ver claro, que viera con eficiencia y que no tuviera que estar compensando él mismo esos reflejos para así concentrarse en las tareas a realizar. Su atención mejoró, podía estar más tiempo haciendo una tarea y no las dejaba sin acabar. La calidad de sus trabajos mejoró y su rendimiento también y sus profesores estaban más contentos con él!!! :-)
  • “Mi hija tiene dificultades en el colegio desde que empezó Primaria. Ahora está en 4º y va de mal en peor. No le gusta ir al colegio, no le gusta leer, no sabe hacer resúmenes, a veces no entiende lo que lee, es desorganizada en sus tareas y sus escritos están siempre llenos de tachones, se lía cuando tiene que usar diferentes colores, agarra mal el lápiz, tiene mala memoria, no le gusta hacer manualidades, ni tampoco ningún deporte. Creemos que hay algo que está impidiéndole aprender pero no sabemos cómo ayudarla”. TERAPIA PARA PROBLEMAS DE APRENDIZAJE o VISUO-CONGNITIVA. Esta niña no sólo no veía bien y no se lo habían detectado antes, sino que además, no entendía lo que veía porque su cerebro no sabía qué hacer con la información visual que recibía constantemente en el colegio. Por tanto, sus respuestas en los exámenes, al hacer resúmenes, al escribir o copiar de la pizarra, siempre eran erróneas. Era mejor haciendo exámenes y trabajos orales que escritos (a pesar de su timidez). La terapia le ayudó a ver mejor y más eficientemente para así entender mejor lo que veía y responder en cada momento de la manera más adecuada. Se cansaba menos haciendo las tareas escolares porque le requerían menos esfuerzo y tiempo. Sus padres ya no tenían que luchar diariamente con ella porque hiciera sus deberes. Y la posibilidad de que la niña siguiera estudiando se abrió frente a sus ojos.
  • “El profesor nos recomienda que le hagamos al niño una evaluación optométrica completa porque sospecha de una lateralidad cruzada, ya que tiene más facilidad con el OI y es diestro. Se acerca mucho al leer y se cansa. Tiene mala letra. Mala caligrafía. Mala motricidad fina en general. Se le queda mejor si le leen un texto a si lo lee él solo”. TERAPIA NEUROFUNCIONAL. Gracias a la detección precoz del profesor, no sólo se confirmó esa lateralidad cruzada existente, sino que además, se detectó que el motivo era debido a un pequeño estrabismo que tenía en el ojo que debía dominar. Tratamos el estrabismo con la terapia visual y aún seguimos trabajando para cambiar la dominancia ocular.
  • “Tiene buen nivel lector desde hace bastante tiempo. A nivel de escritura ha presentado algunos problemas de escritura en espejo de alguna letra y algún número (ya no). También de confusión entre sonidos similares (p/t), etc. Omite alguna letra de vez en cuando o cambia alguna (cada vez menos), al copiar se salta renglones o vuelve a repetir la última palabra o incluso frase, que ha escrito. En la lectura omite con frecuencia los artículos y preposiciones cortas mientras que lee con facilidad palabras mucho más largas y complejas.” TERAPIA NEUROFUNCIONAL. Este niño se saltó etapas en su desarrollo motor de sus primeros años de vida tan importantes como el gateo, por tanto, no había desarrollado correctamente su lateralidad. Aunque los padres creían que para todo utilizaba la misma mano y el mismo pie, no lo tenía igual de claro para el ojo y para el oído, así cada vez que seguía un dictado o copiaba una explicación, o cada vez que tenía que copiar de la pizarra, lo que veía u oía era procesado por un hemisferio y lo que escribía su mano era procesado por el otro. Y el cruce de información entre ambos no era lo suficientemente fuerte como para que esas tareas las hiciera con eficacia y rapidez. Con la terapia le ayudamos a definir un hemisferio como claramente dominante para que la información fuera procesada de manera ordenada, de esta manera, las omisiones y las inversiones fueron desapareciendo. Sus tareas escritas eran más limpias, su escritura más legible y escribir ya no era un suplicio para el niño. Incluso una queja que no manifestaron desde el principio también había mejorado, la pelota era divertida para él, y se había apuntado a deportes en el colegio porque ahora los disfrutaba, ya no era “el patoso de la clase”.
  • “Desde hace unos meses hemos observado que nuestra niña de 2 años a veces bizquea un ojo. La llevamos al oftalmólogo y nos dijo que eso era normal para su edad que aún están aprendiendo a usar sus dos ojos. Pero no estamos convencidos del diagnóstico” DETECCIÓN PRECOZ. Esto no es una terapia, pero es muy importante y tenía que contároslo. Esta niña efectivamente tenía un estrabismo y no sólo desviaba de manera ocasional, sino que cuando la desviación fue mayor es cuando fue más evidente para los padres, pero la niña ya llevaba tiempo desviando su ojito y su cerebro intentando adaptarse lo mejor que podía a su visión doble. Visión doble que la niña nunca contó porque no sabía lo que era aunque viera raro. El cerebro que a esa edad es tan plástico, se adaptó lo más rápido que pudo para eliminar esa situación visual incómoda. En una evaluación visual más completa que le hizo otro oftalmólogo dilatando pupila encontraron una hipermetropía que no llevaba compensada y que era responsable de que la niña metiera un ojito hacia dentro. Unas bonitas gafas que a ella le encantaban, permitió que sus ojitos miraran al frente y que su visión se desarrollara con normalidad.
  • ”Hace unos meses fui a ver una película en 3D y no la disfruté nada. Me pareció muy incómoda verla. La primera media hora estuve con mareos y sin saber muy bien qué veía. Me quitaba las gafas para ver si la sensación desaparecía pero era incluso peor. La semana pasada volvía intentarlo para comprobar si aquello fue algo pasajero, pero sigo viendo raro las películas 3D. El oftalmólogo me ha dicho que tengo un problema en mi fusión y no tengo muy claro qué es o cómo solucionarlo.” TERAPIA DE EFICACIA VISUAL. Este chico, tenía un problema de coordinación de ambos ojos y una situación artificial como una película 3D, no podía soportarla. La terapia visual, fortaleció esta habilidad visual y ahora disfruta como un enano estas películas.

    Otros pacientes lo que me dicen “es que no ven la diferencia en las películas 3D porque las ven como las películas normales”. Estas personas adultas suelen suprimir un ojo, es el caso de estrabismo o ambliopías que nunca han utilizado uno de sus ojos y se dan cuenta al ver estas películas. En el caso de los niños, a veces nos ayudan a detectar estrabismos y ambliopías no detectadas antes.

Mas información en la web de CONSCIENCIA VISUAL 


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martes, 29 de marzo de 2011

El aprendizaje y la educación en un entorno que ya no es el mismo que antes


Que el modelo educativo ha de cambiar, creo que es algo evidente. Las nuevas tecnologías y la globalización han cambiado la manera en la que un niño, un joven y también los profesionales recibimos, procesamos y generamos información y conocimiento. Como dice Sir Ken Robinson, no podemos seguir utilizando un modelo que se creó durante la Revolución Industrial.



Eso no quiere decir que cualquier modelo "tecnológico" nos valga, pero hay que escuchar y experimentar con modelos nuevos que provengan de gente involucrada y experta en esta área.



En los últimos tiempos he visto cómo profesionales como Sir Ken Robinson, Jane McGonigal o Marc Prensky plantean diferentes opciones basadas en el juego y en las tecnologías. Algunos, como Jane, de una manera muy radical: los niños han de jugar más con los videojuegos, ya que, bien utilizados, establecen la base de capacidades que hacen falta en la sociedad actual: capacidad de búsqueda de información, de toma de decisiones, de adecuación al riesgo, etc. Otros, como Robinson, pidiendo un cambio profundo a cómo se enseña, olvidándonos del aprendizaje puramente memorístico, pero también del profesor como "jefe" sino más como "líder". La entrevista a Prensky en Redes va por estas dos líneas también, con imágenes muy interesantes de lo que se está haciendo en el SEK.





La duda y el desafío es cómo cambiar a un modelo quizá más tecnológico y social, sin perder lo bueno que sin duda ha existido de los otros modelos. Por ejemplo, la utilización de tabletas electrónicas en clase permite una gran diversidad de ejercicios y juegos educativos, pero siempre en un entorno bidimensional que no enseñan conceptos como volúmenes, pesos, texturas, etc. Hasta qué punto esto es importante o no, sólo el tiempo o la investigación nos lo dirá.
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