IMPORTANTE
- 100% de agudeza visual o unos ojos sanos no es suficiente para tener una BUENA VISIÓN EFICAZ.
- Neurológicamente, en los 6 primeros años de vida, la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada.
- Un diagnóstico precoz de un problema visual evita problemas mayores.
- El 15-30% de los problemas de aprendizaje se deben a un problema visual no diagnosticado.
Más...

domingo, 13 de enero de 2013

Testimonio - Cuestioné el "porqué la solución de un oftalmólogo es siempre un par de gafas?"

Esta vez la historia es contada en primera persona por una portuguesa adulta de la preciosa ciudad de Sintra :-)

El excesivo trabajo en cerca en malas condiciones de higiene visual durante los últimos años había desajustado sus habilidades visuales tanto, que había perdido visión 3D y le creaba gran inseguridad conduciendo por la noche, porque le costaba percibir la profundidad, distancia y velocidad de otros vehículos.
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"En primer lugar quiero agradecer a Rosa, que me ha ayudado a ser mas consciente de mi sistema visual, y que realmente me ha ayudado con su terapia (intensiva!) durante 6 meses - y todo esto a las 9:30 de la mañana, y siempre con mucho humor y paciencia :-) 

Mi caso no tiene nada de extraordinario: un poco miope, un poco de astigmatismo, empecé a usar gafas con 20 agnos. Siempre he tenido una visión bastante "sensible" (baja tolerancia a luces artificiales, ojos cansados del ordenador), pero hace un par de agnos me fije que cuando quitaba las gafas veía muy mal - lo que antes no pasaba. 
Creo que por usar un ordenador MAC con la pantalla brillante "súper chula", mis ojos empeoraron bastante: se ponían rojos todos los días, y tenia la vista muy cansada. 
Fui a un oftalmólogo (en Italia) que me recetó unas gotas. Debo decir que intenté hablar un poco del tema de "ejercicios visuales", mejorar la visión "naturalmente", cuestioné el "porqué la solución de un oftalmólogo es siempre un par de gafas?". Casi me echaba de su consultorio y me pidió referencias de artículos… Así que me quedé muy contenta cuando encontré el website de Rosa porque claramente estaba dedicado a todo esto: activamente mejorar la calidad de visión! 

Mi problema mas obvio era dificultad de convergencia (una vez me despiste en el coche cuando conducía por la noche y no vi que había una curva! y todo esto sin alcohol). El programa de Rosa me enseñó a ser mucho más consciente de la salud de mis ojos. Debo decir que al inicio algunos ejercicios me costaban mucho, y no tenía ganas de hacerlos! Pero, con paciencia y práctica, sí que mejoré :-). 

Ahora voy a usar gafas con menos corrección de miopía para ver de cerca y ya se qué hacer cuando mis ojos están cansados y estrategias para "ejercitalos".

Muchissimas gracias Rosa, ha sido un placer! 
Joana."

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Para mí también fue un placer! :-)
Mi horario laboral comienza a las 10 de la mañana pero ella necesitaba llegar antes por su trabajo, y dado que la terapia sería corta y ella se esforzaba por hacerla, no me importó; además, ella hacía que madrugar mereciera la pena. Joana se esforzaba cada día por mejorar su situación visual y su tesón dio sus frutos e hizo que mereciera la pena ese esfuerzo.

Ahora está en sus manos y sabe qué hacer para que su visión no vuelva a desajustarse aunque tenga picos de trabajo o de estrés visual.

Testimonio - Dificultad en la lectura debido a un problema visual


Esta carta me la dio en mano el padre un año después de terminar su hijo la terapia conmigo, el día de la revisión. La trascribo tal cual me la escribió.

Cuando Jorge llegó a mi consulta la primera vez, era un niño medicado debido a un diagnostico psicológico de TDA-H, con muchas dificultades en la lectura (utilizaba el dedo, se perdía constantemente, era un lector lento, no entendía lo que leía y no le gustaba leer), con un rendimiento escolar bajo y recibía apoyos piscopedagógico y de logopeda.

Por recomendación de su óptico de confianza, acudió a mí para hacerle una evaluación visual en profundidad y evaluar otros aspectos de su desarrollo.

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"Hola Rosa: (SOY JUAN LUIS, EL PADRE DEL NIÑO: JORGE)
En primer lugar, disculparme por la tardanza en entregarte esta carta, que aunque breve cuenta algunas de las mejoras de Jorge a partir de las sesiones que estuvo contigo.
El niño ha mejorado la atención, la lectura y la comprensión de la misma, también ha empezado a practicar deportes que antes no le gustaban como el fútbol que se ha aficionado y juega en el colegio con sus compañeros, también al tenis, que antes no acertaba a dar una pelota con la raqueta y ahora sí.
Se le nota con más ganas de hacer cosas y con más confianza.
En el colegio ha mejorado y aunque no termina todas las tareas, hace más que antes.
Yo pienso que lo que hiciste con él le ha hecho mejorar en su día a día, por lo que te estamos muy agradecidos.
"GRACIAS".
Sus padres."

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Al padre le costaba mucho esfuerzo sacar tiempo cada día para hacer la terapia con su hijo, pero el esfuerzo mereció la pena para ambos.
Tras acabar la terapia conmigo le quedaban aún otros "flecos" que tratar en los que yo no podía ayudarle pero pasito a pasito lo conseguirá, ESTOY SEGURA.

UN ESFUERZO AHORA, ES UN TRIUNFO DESPUÉS.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Testimonio – Síndrome visual informático - No poder “hacer uso” de mis ojos cuando yo lo deseaba

Esta vez la experiencia es contada por una persona que como ella misma dice, roza la treintena.

Casi no hace falta que cuente mucho de su caso porque ella misma lo explica muy bien.
Sólo os adelanto que es un caso de "Síndrome visual informático". Llegó a mí porque tenía muchos problemas de renidmiento en sus estudios y trabajo. Su oftalmóloga le había dicho que tenía un problema de fusión y que necesitaba hacer terapia visual.

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MI EXPERIENCIA CON LA TERAPIA VISUAL

Al igual que han hecho algunos pacientes que han recibido terapia visual, a continuación expongo mi caso, por si pudiera ser de ayuda a otras personas que se encuentran en mi misma situación o parecida y no saben qué hacer o a dónde y a quién recurrir.

Para poneros en antecedentes, indicar que soy una chica estudiante-trabajadora que roza la treintena, y que en los últimos 4 años no he dado tregua a mi vista debido a los diferentes trabajos que he tenido que realizar, todos ellos caracterizados por la necesidad de utilizar el ordenador de manera continuada, y a veces, un tanto abusiva.

Llegué a la consulta de Rosa García, “Consciencia Visual”, en enero de 2011, en busca de una solución para mis problemas de visión. Comencé a notar dificultades y molestias varias un año antes, aunque éstas se habían manifestado de manera esporádica y leve, de manera que no habían supuesto un condicionante importante en mi vida. Sin embargo, en octubre de 2010 empecé un máster que me exigía un gran esfuerzo visual debido al importante volumen de trabajo que implicaba (me pasaba muchas horas delante del ordenador y leyendo documentos), y aquellos síntomas comenzaron a hacerse cada vez más fuertes y recurrentes. Así, en diciembre de 2010 decidí consultar a mi oftalmóloga porque ya no aguantaba más; padecía de constantes dolores de cabeza, sufría de mareos cuando me levantaba de la silla de trabajo, me escocían los ojos, tenía la cabeza embotada, me molestaba muchísimo la luz (especialmente la artificial del techo) y me marea en los centros comerciales con el continuo vaivén de la gente.

Además, tampoco podía seguir el ritmo que me exigía el máster, porque tras algunas horas de lectura, llegaba un momento en el que no conseguía fijar las letras (ni las palabras), no las veía claras, tendían a desdoblarse, y por tanto era incapaz de seguir leyendo. Era una sensación extraña que todavía hoy no sé muy bien cómo describir: sólo sé que en esos momentos seguir leyendo me resultaba muy desagradable y que la única manera de volver a sentirme relativamente bien era cerrando los ojos, en la penumbra de mi habitación, lejos de la luz y de cualquier estímulo visual. El no poder “hacer uso” de mis ojos cuando yo lo deseaba no sólo repercutía en el ámbito del estudio-trabajo, también me impedía disfrutar de dos de mis grandes aficiones, que son la lectura y el cine.

Tras la revisión pertinente, mi oftalmóloga me diagnosticó un problema de fusión en mis ojos y me recomendó hacer terapia visual. Como dicha terapia se prolongaría en el tiempo y teniendo en cuenta que tras la pausa navideña tendría que volver a Madrid para continuar con el máster (yo soy de Pamplona), mi oftalmóloga me indicó que buscase allí una profesional con la que poder realizar la terapia. Encontré “Consciencia Visual” buceando en Internet, y a mediados de enero de 2011, Rosa García me realizó la primera evaluación; me explicó que tenía problemas de enfoque porque tenía el sistema visual agotado; es decir, tenía que hacer mucho esfuerzo con ambos ojos a la hora de hacer cambios de enfoque (lejos-cerca) así como para realizar de manera continuada tareas cercanas (leer, ordenador, etc.).

A los pocos días comencé la terapia visual que ha consistido en seguir unas normas sencillas de higiene visual así como en realizar unos ejercicios con los ojos (en mi casa y prácticamente a diario) que me han ayudado a corregir mi “forma de mirar” así como fortalecer mi sistema visual. En mi caso, la mejora de rendimiento ha sido lenta (la terapia ha durado unos cuantos meses) ya que la carga de trabajo en cerca (y sin pausa) que me ha exigido el máster no me ha dado la oportunidad de dar descanso a mis ojos. Sin embargo, al mes de haber comenzado la terapia (más o menos) ya empecé a notar las primeras mejorías (reducción drástica de los dolores de cabeza y de mareos) que me permitieron, al menos (¡y no es poco!), poder seguir el ritmo del máster. Con el transcurrir de las semanas fui notando de manera paulatina que mis ojos no sufrían tanto y que podía aguantar más tiempo delante de la pantalla o de un libro; la fotosensibilidad también desapareció.

Ahora que he terminado el máster y que he podido dar respiro a mis ojos, junto con la terapia visual realizada, me encuentro muchísimo mejor, aunque para mí es evidente que necesito seguir fortaleciendo mis ojos, de modo que continuaré con los ejercicios oculares para conservar el bienestar alcanzado y evitar las recaídas. La terapia me ha ayudado a ser mucho más consciente del estado de mi visión y de lo que tengo que hacer para mejorarla. Además de los ejercicios, el adoptar unos hábitos visuales más saludables (procurar relajar y dar descanso a mis ojos, por ejemplo no leyendo antes de acostarme, haciendo pausas durante un trabajo continuado, etc.) es un tema clave en mi " proceso de curación". Ahora que tengo las pautas claras, depende de mí mantener los resultados positivos obtenidos.

O.A.

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Esta situación visual seguramente muchos adultos la sufran porque muchos de los trabajos que realizamos nos obligan a pasar muchas horas delante del ordenador y no precisamente con muy buenas condiciones visuales.

Pero desgraciadamente todo el desarrollo tecnológico que se lleva produciendo desde hace tiempo a nuestro alrededor, también acecha a los niños. Hasta hace unos años eran los adultos los que sufrían el "Síndrome visual informático", pero éste está empezando a afectar también a nuestros niños y cada vez antes...


MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/

martes, 30 de agosto de 2011

Testimonio - Problema de aprendizaje - Unos padres desesperados con el rendimiento escolar de nuestra hija

Esta historia corresponde a una niña de 9 años. Presentaba dificultades de aprendizaje principalmente en el entendimiento de los textos, órdenes o problemas escritos, lo cual le dificultaba seguir el ritmo de la clase. Tenía una lectura lenta para su edad y problemas para las matemáticas. Le costaban las tareas manuales que requerían una precisión y coordinación fina de sus manos y ojos, cansándose rápidamente. Además, presentaba una mala postura corporal al sentarse que le complicaba todas sus tareas cercanas en una mesa.
Estuvo haciendo terapia con logopeda para el problema de lectura principalmente durante dos años y medio pero llegó un momento que la mejora se estancó y no mejoraba más. El logopeda llegó a sospechar también de un problema de atención, por lo que reforzaron con otra sesión más a la semana (3 en total). Además, la niña recibía refuerzo escolar en matemáticas y lenguaje. Pero todo eso parecía no solucionar sus problemas.

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Hola Rosa

Al estar próximo a finalizar las sesiones, con esta carta sólo queríamos agradecerte el trabajo realizado con mi hija B. durante este año y pico de terapia que llevamos juntas.


Aunque parezca mentira, ahora, después de este tiempo transcurrido, cuesta creer que, cuando por casualidad vi tu página en internet, éramos unos padres desesperados con el rendimiento escolar de nuestra hija, una niña a la que desde su etapa en infantil empezaron a decirnos que tenía problemas de timidez, que era muy despistada, y que, en definitiva, presentaba una serie de problemas de aprendizaje: dificultades de lectura, de comprensión de textos, de comprender ordenes escritas, dificultades con las matemáticas, dificultades a la hora de copiar de la pizarra los textos en su cuaderno, de lateralidad, de espacio-tiempo...


Como padres, esto nos desconcertaba, porque veíamos que B. no era para nada una niña tímida, y que en casa a la hora de hacer sus tareas ella conseguía hacerlas y conseguía comprender y entender las cosas, y aprenderse las tablas, y las lecciones..., aunque dedicándole mucho tiempo, y con mucho esfuerzo (demasiado para una niña de su edad).


Además, lo que más nos desesperaba como padres no era ya el rendimiento académico (no todos los niños son iguales), sino la tremenda inseguridad que esto le había generado (siempre decía que no era igual que los demás niños, que todos eran más listos que ella), y esto es lo que más duele, ya que era una niña que no dejaba de esforzarse para hacer sus deberes, para entender las cosas, para estudiar..., aunque algo fallaba, ya que el esfuerzo que le dedicaba no tenía sus resultados.


Tras dos largos años de sesiones en un centro de logopedia para intentar corregir estas “dificultades de aprendizaje”, que a la larga no dieron los resultados esperados (sólo al principio un poco con la lectura), y después de una de las reuniones con la profesora de 3º de primaria, en la que por enésima vez me vino a decir las dificultades que tenía la niña, que era muy aplicada en clase, pero que sus resultados en los exámenes no eran nada buenos, que tendríamos que trabajar más en casa (¿Más? Las benditas horas que la pobre dedicaba en casa a estudiar, aparte de las consabidas sesiones de logopedia). Al llegar a casa esa tarde del mes de abril, volví a buscar en internet por enésima vez alguna manera de poder ayudar a mi hija y, por casualidad, encontré un artículo que Rosa había colgado sobre las dificultades que tenía un niño llamado Jorge y lo que le pasaba cuando iba a la revisión de un optometrista. Se me abrieron los ojos: lo mismo que describía esa madre, era lo que le pasaba a B. cuando íbamos de revisión al oculista: ella era incapaz de leer las letras que le ponían en el tablón para la revisión de los ojos, sólo conseguía leerlas cuando yo le marcaba la que tenía que leer (con el consiguiente enfado de la oculista que me decía que la niña “no colaboraba nada”).


Realmente no sabía si ésta sería la solución o no, pero cuando estas desesperado te agarras a un clavo ardiendo, y al ver tu página de Consciencia Visual, me pareció interesante y contacte contigo, sin saber ni siquiera hasta ese momento que existían los optometristas, y menos la optometría comportamental, ni para que servían.


Al principio, y tras la experiencia sufrida con las sesiones de logopedia, la verdad es que éramos un poco escépticos, no sabíamos si habríamos acertado o no al acudir a tu consulta, pero por intentarlo nada se perdía.


Le hiciste la revisión, nos distes el diagnóstico y con las primeras sesiones los resultados fueron alentadores, ya que coincidió con el final del curso y las notas mejoraron un poco, lo que animó mucho a B. Pasó el verano, seguimos con las sesiones (¡que duro es el verano para hacer los ejercicios!), y por fin nos enfrentamos a un nuevo curso, a 4º de primaria, con el miedo constante a repetir que tenía B. Nos costó un poco retomar el ritmo de estudios (la vuelta al cole después de las vacaciones de verano siempre es dura), y ya pensábamos que estábamos como siempre, hasta que al poco, las cosas cambiaron y el cambio que sufrió B. en los estudios fue tremendo, ya no sólo académicamente, en el que ha mejorado sustancialmente sus notas, si no a la hora de conseguir hacer los deberes SOLA (cosa que antes apenas lograba, siempre había que estar explicándole las órdenes, incluso las más sencillas, ya no se sí porque no las comprendía o por simple inseguridad), a la hora de estudiar y retener un texto (cosa que antes nos duraba muuuucho tiempo, se ha reducido en el tiempo y prácticamente lo hace ella sola), a la hora de hacer los exámenes, lo que le ha generado mucha confianza, y también, en la valoración que le han hecho en su actitudes y hábitos de aprendizaje: de evaluarla negativamente siempre en el interés por aprender, en el esfuerzo en sus tareas, en realizarlas correctamente y a tiempo y en necesitar ayuda para la hacer los ejercicios, a conseguir que en todo esto sea valorada positivamente. ¡Ah! y lo más importante: ahora ella ya no se considera diferente a los demás niños.


Esperemos que estos progresos perduren en el tiempo.
Como te decíamos, sólo agradecerte lo logrado con nuestra hija, el trato cordial y amable que nos has dado, el dedicarle el tiempo que era necesario en cada sesión, sin estar pendiente del reloj, lo que se agradece muchísimo sobre todo en casos como el de estos niños, y por lo fácil que has hecho todo.
Muchas gracias.


Un saludo muy cordial.

La madre de B.
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Releeré 100.000 veces esta carta y las 100.000 veces se me saltarán las lágrimas.

La verdad es que estas tres historias que he mostrado en las últimas tres entradas han sido de los mejores pacientes que he tenido: respetaban las citas establecidas, hacían todo lo que les mandaba daba igual que fuera verano, navidades o estuvieran de exámenes. Siguieron mis pautas al pie d ela letra y el esfuerzo merecio la pena, dio sus frutos.
Así todo se hace más fácil y los resultados se ven antes.


Me encanta ayudar a los niños a hacerles las cosas más fáciles siempre que pueda, pero en casos como el de B. me sentía totalmente identificada con ella, y me alegró comprobar que TODAS las metas se consiguieron, no sólo las visuales, no sólo leer mejor o más rápido. Siendo más eficiente, su autoestima era mejor y eso es lo más importante en los niños.

MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/

Testimonio – Estrabismo - Nunca pensé que mi hijo tuviera un problema en el aprendizaje

La siguiente historia pertenece a un niño de 7 años que presentaba un retraso escolar con respecto a sus compañeros, no le gustaba el colegio, ni ninguna actividad que realizaba en él (leer, escribir, pintar, jugar con la pelota, etc.), no le daba tiempo a terminar sus tareas, era muy inquieto y en clase siempre estaba disperso. En un gabinete psicopedagógico le diagnosticaron DIFICULTADES GRAFO-PERCEPTIVAS DE COORDINACIÓN VISUO-MOTORA.
Además, Pedro utilizaba gafas desde los 3 años para corregir una hipermetropía y un estrabismo, y aunque su Agudeza visual con las gafas era casi del 100% con cada ojo y su estrabismo no se notaba con ellas puestas, su visión no era eficiente ya que nunca utilizaba ambos ojos a la vez ni sabía cómo hacerlo.
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Hola Rosa.

La historia de Pedro ha sido peculiar (por lo menos para mí). Nunca pensé que tuviera un problema en el aprendizaje, pues era un niño que se salía de lo normal. Habló muy pronto, hacía cosas, y decía que siempre comentábamos: “¡Que listo que es Pedro!”


De hecho lo es, pues tiene un C.I. más alto que la media. Pero tiene muchas cosas que le impiden llegar a poder sacar más partido y no nos habíamos dado cuenta.

Nunca quería escribir, ni pintar y aprendió muy tarde a leer. Ya ha terminado 1º de primaria. Y de una forma diferente: de no leer nada, a leer todas las palabras. Pero cuando le preguntabas de qué iba el cuento que había leído, te contaba una historia inventada. Estaba tan pendiente de leer bien todas las palabras que no se enteraba de lo que leía.


Algo le pasaba, pero no sabíamos que era!!! Le llevé a un gabinete psicopedagógico, y en el informe de ellos fue donde me dijeron las DIFICULTADES GRAFO-PERCEPTIVAS DE COORDINACIÓN VISUO-MOTORA. Además de más cosas. Me llamó bastante la atención. El niño tenía una agudeza visual del 100% pero no procesaba bien la información visual.


Un amigo me recomendó hacerle una evaluación más exhaustiva sobre el tema, y el especialista que la hacía era un optometrista comportamental. Se iba a informar de varios por Internet y ya me daría las direcciones, porque personalmente no conocía a ninguno. La página de Rosa fue la que más información había sobre el tema. Y claro está, no dudé en llamarla.


El informe que le habían hecho en el gabinete psicopedagógico, no tenía nada que ver con el que hizo Rosa. Es alucinante.

Es increíble que por no tener bien desarrollada la visión, los problemas que puedes tener. Y los reflejos primitivos no integrados ni os cuento.


EVALUACIÓN VISUAL

Saltos hipométricos:
  • El niño no sabía decirte lo que estaba leyendo porque estaba más pendiente de no confundirse de renglón y entender el tipo de letra que de la narración del cuento.
  • Con los ejercicios de los saltos hipométricos notamos la mejoría, no cabe duda.
Capacidad de fusión:
  • No había manera de que el niño jugara a la pelota pues sus ojos no trabajaban a la vez y eso le hacía no tener coordinación motora de ojo-pie y por eso no quería jugar con ella. Ahora me ha dicho que le apunte a fútbol con su amigo Marcos.
  • También ha conseguido tener mejor coordinación ojo-mano en los trabajos manuales del colegio y ha mejorado las notas.
  • Es capaz de corregir su estrabismo y al enfocar él mismo se da cuenta y lo corrige (claro que si con tanto ejercicio visual no lo conseguía ya sería raro). Nuestro trabajo nos ha costado no creáis.
EVALUACIÓN DEL DESARROLLO
El desarrollo motor:
  • Su destreza manual mejora pero todavía nos queda trabajo por hacer.
  • Debido al estrabismo tiene lateralidad cruzada y estamos intentando que trabaje a nivel visual el hemisferio de su lado dominante para intentar cambiar la dominancia del ojo. Aquí también nos queda un poco de trabajo por hacer.
EVALUACIÓN DE LA PERCEPCIÓN
Memoria visual:
  • Ya va entendiendo mejor los problemas de matemáticas, y la tabla de multiplicar no le ha costado mucho trabajo en aprendérsela (le dieron en el colegio el carné de multiplicador).
Constancia de forma:
  • Le costaba trabajo diferenciar varios tipos de letra, ahora ya no tiene problema, y reconoce una letra si está en mayúscula o minúscula. En una ocasión escribió su abuela una nota para que supiéramos dónde había ido, y me dijo: “Mamá no entiendo lo que pone la abuela”. La nota se entendía perfectamente pero él no conocía la letra. Fue curiosísimo ¡No fue capaz de leerla! Ahora eso ya no le pasa.
REFLEJOS PRIMITIVOS
Tenía activos varios reflejos y eso le hacía ser un niño muy movido y no desarrollar bien la visión. Con la ayuda de la terapia de integración de los reflejos, el resultado ha sido un éxito. Es en lo que yo más contenta estoy.




Según íbamos avanzando en la terapia, el niño me comentó varia veces: “¡Que fáciles son ahora los ejercicios y al principio no! ¿Te has dado cuenta mamá?”

Se nos ha hecho muy lenta la terapia con muchas cuestas arriba y cuestas abajo, porque los logros no se ven de inmediato y te desanimas. Esto no es como cuando te tomas una aspirina porque te duele la cabeza y se te pasa de inmediato. Pero después de su tiempo, estamos muy contentos por el esfuerzo y los resultados obtenidos.

Gracias Rosa, por todo y sobre todo por tu paciencia. Me alegro de haberte conocido y así haber podido ayudar a Pedro.


Un cordial saludo.

La madre de Pedro.


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La conducta de Pedro fue cambiando mes a mes, al principio su rebeldía e inquietud complicaba trabajar con él. Pero ver los cambios en él hacía que todo el esfuerzo mereciera la pena. Aún se frustra cuando no consigue las cosas cuando él quiere y cómo él quiere y se ofusca, y eso hace que le salgan peor, pero eso ya es sólo cuestión de que lo entienda y aprenda. He aprendido mucho con Pedro. Y lo que más le gusta a él, él mismo ha aprendido a controlar sus ojos y a hacer con ellos lo que quiere, ahora ve con los dos ojos en todo momento :-)

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Tras publicar esta entrada, Pedro me envió su carta con su propia opinión de la terapia de su puño y letra y la añado ahora. Como me decía la madre, es curioso como dio importancia al final a las caritas cuando en casi todo el transcurso de la terapia "pasó de ellas". No eran lo suficientemente motivantes para portarse mejor, obedecer y hacer los ejercicios lo mejor que pudiera.
Al final, eso le resultaba tan fácil que él mismo pedía las caritas cuando terminaba la sesión porque sabía que había colaborado y se había portado bien y merecía su premio!! :-)


Ésta es su escritura con la que llegó inicialmente:







Y ésta es una muestra de sus trabajos en el colegio, en cuyos márgenes el profesor había anotado: "¡FENOMENAL! ¡QUE LETRA! Muy bien (subrayado)"





MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/

Testimonio - Ojo vago - Harta de usar parche


Siguiendo con la serie de testimonios, aquí os muestro la historia de una niña de 8 años con una ambliopía u ojo vago que llevaba 4 años utilizando parche bajo prescripción oftalmológica, pero su agudeza visual aunque había mejorado, no llegaba al 100% y cansada de las irritaciones que le producía el parche en su cara, de la presión psicológica que le suponía llevarlo en su entorno (compañeros del colegio y amigos) durante tanto tiempo, etc., su madre buscó otra solución.

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Hola, soy la madre de V.P., “ Vicky”.

Cuando Vicky tenía cinco años en una revisión rutinaria con el oftalmólogo nos dijeron que tenía un ojo vago y que había que tratarla con una terapia de oclusión. No me resulto extraño porque su hermana Cristina estaba siendo tratada de lo mismo.

Empezamos con las oclusiones primero unas horas que se fueron incrementando hasta llevar tapado el ojo izquierdo todo el día.

Los primeros meses mejoró bastante, pues de hecho partía de un 30% de visión en uno de los ojos, y ese porcentaje mejoro con rapidez. Al año los resultados eran buenos pero era necesario continuar con la terapia para igualar la visión en ambos ojos.

Vicky se quejaba de llevar el parche, pues este le ocasionaba molestias físicas, el pegamento le irritaba la piel, le cansaba en extremo hacer las tareas del colegio, se mostraba más torpe en su actividad diaria, así bajar las escaleras suponían continuas caídas y los tropezones se multiplicaban. También tenía cefaleas muy frecuentes y el neurólogo no descartó que pudieran derivarse de su problema visual.

Continuamos con la terapia de oclusión pero a partir del año, Vicky dejó de mejorar, y la mejora obtenida hasta ese momento se estancó.

En septiembre del año 2009 la oftalmóloga nos dijo que no mejoraba y que no sabía muy bien qué hacer con Vicky porque la oclusión del ojo no estaba dando resultados. Sin embargo, mencionó que existían terapias visuales y que podría ser una opción para ella. Le pregunte si me podía dar alguna dirección y me dijo que iba a esperar seis meses más antes de valorar la terapia.

Vicky, mientras tanto toleraba cada vez peor el parche se quejaba de él, le molestaba, se veía fea y torpe y cuando mayor era peor lo llevaba. Cuando oyó la posibilidad de poder hacer terapia visual me animó a buscar cuanto antes esa alternativa.

Buscamos, preguntamos, indagamos y dimos a parar con Rosa.

Llamé, me explicó y tuvimos nuestra primera cita.

Valoró la situación de Vicky, lo que podía hacer y lo que no, su carencia visual, sus dificultades. Vicky, en el colegio tenía dificultades con la lectura y para mayor problema su carácter era tremendamente explosivo y con muy poca capacidad de adaptación a la frustración.

Rosa nos confirmó que sus posibilidades de mejora eran muchas y el camino a seguir era hacer unos ejercicios diarios que le llevarían unos cuantos minutos diarios pero a cambio no tendría que llevar el parche.

Las carencias visuales de Vicky se me hicieron más evidentes cuando empezamos la terapia: cuando era incapaz de meter un grano de arroz en una pajita, o de insertar una aguja en una estrellita de las de pasta.

Sin embargo, en breve empezamos a ver su mejoría e iba superando los ejercicios. Además, aunque cada vez eran más difíciles, su capacidad de adaptación y superación también creció.

Pasaron los meses y la mejoría la notó ella, nosotros y la oftalmóloga.

Además, de los ejercicios visuales, esta terapia incluía un par de ejercicios dedicados a actividades físicas para integrar un reflejo infantil. Al principio me pareció cuando menos curioso el incluirlos en la terapia visual, pero pronto evidencié el efecto de estos ejercicios en su forma de comportarse: sus brotes de genio e ira que se redujeron considerablemente.

Bueno, lo importante es que dos años después Vicky ha recibido el alta en la consulta del oftalmólogo y en la consulta de Rosa.


La madre de Vicky.
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Esa mejora madurativa que comenta la madre en su carta se notó incluso a nivel de su escritura. Año y medio después su escritura parecía de otra niña:

No sólo consiguió escribir más rápido sino que además su letra era más clara y ya no era ligada.

Pero lo que me quedo de la revisión del alta que le hice a Vicky fueron las palabras de su madre: "Hemos notado que con la terapia visual Vicky ha conseguido tener CALIDAD EN SU VISIÓN". Cuando llegó a la consulta era la que peor veía de su familia (peor también que su hermana Cristina), pero tras terminar la terapia visual, ELLA ERA LA QUE MEJOR VEÍA, incluso que sus padres que ninguno había tenido ojo vago.
Como optometrista me llenó y alegró esa respuesta. Es la que mejor me podía dar. Que te digan que has conseguido eso te deja la sensación de un trabajo bien hecho :-)


MÁS INFORMACIÓN SOBRE OJO VAGO O AMBLIOPIA:  
Ambliopía u ojo vago -¿Qué es? Lo que nadie explica. 
Ambliopía u ojo vago - Causas y Señales


MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/
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