IMPORTANTE
- 100% de agudeza visual o unos ojos sanos no es suficiente para tener una BUENA VISIÓN EFICAZ.
- Neurológicamente, en los 6 primeros años de vida, la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada.
- Un diagnóstico precoz de un problema visual evita problemas mayores.
- El 15-30% de los problemas de aprendizaje se deben a un problema visual no diagnosticado.
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martes, 9 de junio de 2015

No sólo es importante que gatee, sino cómo gatee y cuánto gatee

Siguiendo con la entrada anterior me quedaban cosas en el tintero para contaros :)

Una vez el bebé empieza a arrastrase no pasa mucho tiempo haciendolo porque él mismo descubre que si levanta el culete y la tripa del suelo su avance es mayor y más rápido. El problema es que inicialmente no tiene aún mucha fuerza en sus brazos y va alternando ambos movimientos. Hasta que adquiere la fuerza necesaria y solo gatea. El gateo es un momento evolutivo importante en su vida, ya que le permite desplazarse sin ayuda e interaccionar con el entorno.


12º Pero antes de desplazarse hacia delante a 4 patas se balanceará culete arriba, culete abajo, en el mismo sitio para:
  • ir aquiriendo fuerza en sus brazos, espalda, piernas y caderas,
  • ir tomarndo conocimiento de la dimensión de su cuerpo y propiocepción de las diferentes partes del mismo,
  • aprender a equilibrar su cuerpo,
  • recolocar su centro de gravedad con respecto al que tenía en posición tumbado boca abajo,
  • ayudar a desarrollar e integrar el Reflejo Tónico Simétrico del Cuello (RTSC),
  • ayudar a desarrollar su coordinación ojo-mano,
  • ayudar a desarrollar la acomodación y las vergencias o visión binocular (convergencia y divergencia),
  • haciendo esto desarrollará su percepción de la profundidad porque su cerebro aprenderá que cuando converge (y mira sus manos) el estímulo está cerca y cuanto más converge más cerca; y por otro lado, cuando diverge (mirá a mamá) el estímulo está lejos, cuanto más diverge, más lejos está mamá. De este modo, cambia su percepción de las cosas y adquiere diferentes perspectivas de lo que ve.

13º Una vez se ve capacitado para desplazarse, el bebé no sabe cómo hacerlo (su cerebro) y como tiene más fuerza y desarrollo en el movimiento de sus brazos que en sus piernas, lo que hace es empujar con sus brazos y desplaza su cuerpo hacia atrás. Igual le pasaba en el arrastre. 

14º Después, según va practicando y aprendiendo (causa y error), se da cuenta de que debe cambiar la fuerza y el sentido de la misma, cambiar la posición de las manos y las rodillas y empieza a levantarlas y a avanzar gateando hacia delante. En ese momento nuestro bebé está perdiendo letras de la palabra "bebé" para convertirse en un "niño" o "niña" autónom@. 


Al mismo tiempo que consigue estas dos etapas (arrastre y gateo) el bebé ya tiene fuerza suficiente en sus caderas y en su espalda y empieza a sentarse por sí solo y sin apoyos. Así, cuando va gateando y se cansa, se sienta y descansa, o si le interesa algo se para se sienta lo observa o lo manipula y luego sigue hacia su objetivo final. El desarrollo de la posición sentado y del gateo son dos etapas cruciales en su autonomía que van juntas.

Cabe pensar que cuando andan son más autónomos que cuando gatean, pero realmente andar supone tal esfuerzo a nivel de equilibrio, que prefeccionar este logro les lleva tanta concentración que durante un tiempo no exploran el entorno que les rodea.


PERO, CÓMO HACE TU BEBÉ EL GATEO

Muchos padres preguntan por qué es malo que los bebés no gateén, y la realmente la pregunta debería ser: ¿por qué vuestro bebé no quiere desplazarse?

Según Robson, quien realizó un estudio sobre la forma de desplazamiento en los bebés (en 1984), para él  lo importante no era que el bebé gatease o cómo lo hiciera, sino que EL BEBÉ QUISIERA DESPLAZARSE y para ello comprobó que tenía diferentes formas de hacerlo:
  • El 82% de los niños gatean sobre las manos y rodillas de forma atípica o típica.
  • El 9% gatea sentado.
  • El 1% se desplazan arrastrándose y pasan del arrastre a andar.
  • El 1% ruedan sobre sí mismos (CROQUETA).
  • El 7% empieza andar sin fase de desplazamiento previo en el suelo.
Está claro que es importante que el bebé quiera moverse ES LA PRIMERA PREMISA, porque si el ser autónomo no pica su curiosidad, algo no anda bien en el desarrollo de las funciones de su cerebro.

Pero hilando más fino, la SEGUNDA PREMISA es que no sólo es importante que gatee, sino CÓMO gatee. Los bebés lo hacen de diferentes formas, ¿cuál es la de tu bebé?


  • CONEJITO o DE NALGAS (E): Sentado culeando (arrastrando el culete). Se va arrastrando, flexionando y estirando las piernas, mientras se apoya ligeramente con las manos para impulsarse hacia adelante y dando pequeños saltitos como un conejo para ir avanzando poco a poco. 
  • REMERO (C): Con una pierna estirada se apoya en el pie y con la otra flexionada se apoya en la rodilla.
  • CANGREJO (F): Con una pierna estirada se apoya en el pie que es el que le ayuda a avanzar y con la otra pierna flexionada se apoya en la rodilla y arrastra rodilla y culete del mismo lado.  Este estilo es hereditario. De hecho, el 40% de los niños que se desplazan de esta manera tienen un papá o una mamá que también lo hicieron así. Son los niños que suelen empezar a caminar más tarde, alrededor de los 18 meses.
  • OSO (B): Apoyandose en las manos y en los pies y semiflexionando las rodillas. Este gateo de hecho es posterior al de 4 patas y surge casi al año antes de empezar a andar. En esta posición de nuevo reequilibran, vuelven a colocar el centro de gravedad y cambia su propiocepción y conocimiento de la dimensión de su cuerpo. Visualmente en esta etapa recalcula su acomodación y sus vergencias. Esta etapa y este tipo de gateo es importante para la formación de la curvatura lumbar y da mucha estabilidad para obtener posteriormente la bipedestación.

  • Sin embargo, la forma de gateo que debe hacer vuestro bebé, es a 4 PATAS (A) apoyándose sobre las manos y las rodillas y debe avanzar de forma contralateral. Su patrón cruzado de brazo y pierna debe ser cada vez más sincrónico y claro.

Pero como os decía, el bebé no pasa del arrastre al gateo de repente sin arrastrase ya más, sino que va alternándo ambos desplazamientos hasta que coje fuerza suficiente en su brazos y piernas y consigue mantener la tripa levantada todo el tiempo. ¡¡Bravo por el bebé!! Porque este logro supone un gran hito conseguido y un gran esfuezo físico alcanzado :) (plash, plash, plash)

Pero hilando más fino aún, de cara a la integración del reflejo RTSC, no basta con hacer el balanceo previo a 4 patas y gatear para que se integre, sino que depende de cómo haga ese gateo a 4 patas. Debemos observar si:
  • Si levanta los pies del suelo
  • Si gatea abriendo o cerrando las manos hacia fuera
  • Si gatea apoyando los nudillos en lugar de las palmas de las manos
  • Si lo hace con el culete caído y casi sentado en sus pies.
  • O al revés, si echa muy hacia delante su cuerpo doblando más los brazos y con las piernas estiradas.

CUÁNTO TIEMPO TIENE QUE GATEAR

Y no sólo es importante todo lo anterior, es decir la calidad del gateo, sino también el tiempo que ha estado gateando. No es lo mismo que haya gateado un par de semanas a que lo haya hecho durante 4 meses, aunque parte de ese tiempo lo haya alternado con el aprendizaje de ponerse de pie, andar de lado o andar con apoyo o con ayuda de un mayor.

Como toda estimulación, para que realmente nuestro cerebro aprenda, debe repetir y repetir una acción para automatizar (para mielinizar y fotalecer las conexiones creadas). De esta manera, si el bebé gatea, gatea y gatea (dado que a esa edad poco más puede hacer en su tiempo que no duerme y come), aprende a hacerlo bien, lo perfecciona y lo automatiza, de forma que el cerebro ya no piensa en cómo se hace, sino que sólo lo practica y desarrolla otras funciones mientras se desplaza (piensa cómo puede llegar a mamá, que camino seguir, qué cojo en el camino, cómo salto este obstáculo, debo descansar en el camino para poder acabarlo,...). Haciendo esto, permite que ciertas áreas del cerebro maduren correctamente.


PERO ADEMÁS, POR QUÉ ES IMPORTANTE QUE GATEE

  • Fortalece el cuerpo calloso con el movimiento de avance cruzado de mano y pierna cruzada. lo que ayuda a crear más conexiones nerviosas entre ambos hemisferios, favoreciendo una comunicación entre ellos más rápida y eficiente. Por tanto, potencia el procesamiento de la información que recibe el bebé por cualquier vía sensorial o motora.
  • El desarrollo del cruce entre ambos hemisferios y del cuerpo calloso desarrolla la percepción estereo de todas sus vías sensoriales dobles: oído, visión, tacto, etc.
  • Las rutas de información que se crean en el cerebro permiten madurar diferentes funciones cognitivas.
  • Es la base del desarrollo de la preferencia por un lado del cuerpo (lateralización) aprenderá a determinar que dependiendo de qué accion ejecute empleará la parte derecha o izquierda del cuerpo.
  • Es la base del desarrollo de la coordinación ojo-mano fina y gruesa, para la escritura y para los deportes y juegos de pelota.
  • Desarrolla las habilidades visuales. Potencia las habilidades monoculares, aumenta su campo visual, aumenta su consciencia periférica y estimula la visión binocular (vergencias y visión tridimensional). El 98% de los niños con estrabismo no gatearon o no lo suficiente de bebés.
  • Con el desarrollo de la visión tridimensional le ayuda a ser consciente de la visión en profundidad y aprende a calcular la dimensión del espacio que le rodea y a adaptarse al entorno. Desarrolla así, el concepto de BRAZA, que es la distancia de su mano al ojo, medida fundamental en todas las civilizaciones. Con esa nueva medida corporal el niño mide el mundo que le rodea, y por eso cuando de mayor volvemos a un lugar de la infancia lo percibimos más pequeño de lo que era, porque entonces la propia medida de la braza era menor.
  • Ayuda a equilibrar su cuerpo de nuevo (desarrolla su sistema vestibular) y a recolocar su centro de gravedad, por tanto adquiere más seguridad en sus movimientos y posturas.
  • Le da confianza al moverse y autonomía para ir dónde "él quiera", lo cual potencia su autoestima.
  • Es una etapa de descubrimientos a todos los niveles tanto internos (conocimiento de su propio cuerpo y sus límites) y externo (conocimiento y exploración de todo lo que le rodea), por tanto supone un desarrollo importante a nivel psicológico. 
  • Mejora la propiocepción de su cuerpo y el conocimiento de las diferentes partes del mismo.
  • Aumenta la fuerza de sus manos, muñecas, brazos, codos, espalda, piernas, rodillas y caderas (estimula músculos, articulaciones, y terminaciones nerviosas).
  • Ayuda a equilibrar ambos lados de la cadera y evitar posibles problemas futuros de columna vertebral (tipo escoliosis, p.e.)
  • Ayuda a equilibrar la zona de los hombros y trapecios (musculos de la espalda superior) y evita problemas de contracturas constantes en esta parte de la espalda.

Visto este gran listado y seguro que algo más se me olvida, mejor no dejar que el bebé pierda la oportunidad de tener la experiencia del gateo.

CÓMO PODEMOS ANIMARLE A GATEE

  • Dadle un espacio abierto donde el niño pueda gatear con facilidad (nada de corralitos o parques).
  • Dadle un espacio seguro, limpio y cálido.
  • No animadle ni ayudadle a ponerse de pie a menos que él lo pida, igual que con anterioridad no se le colocaba en posición sentado si aún no estaba preparado.
  • Dejarle que gatee todo lo que él quiera para que se asienten los cimientos para la siguiente etapa: ANDAR, y así empiece en ella con mayor seguridad y cuando está realmente preparado.
  • Estimular su gateo con juegos (seguimiento de una pelota, buscar juguetes, llegar a mamá o papá, etc.). Lo que les incite a quererse mover para lograr un objetivo.
  • Si no tiene una posición de gateo correcto ayudadle con rodillos o con cojines acordes a su altura, colocados bajo su tripa.
  • Ponedle obstáculos en su camino para que perfeccione el gateo, cojines, mantas, nuestras piernas, incluso pequeñas cuestas.
  • En el caso de las niñas, dejar los vestiditos para los momentos o situaciones en los que sabemos que no va a tener posibilidad de gatear, pero en casa siempre con ropa cómoda para poder moverse libremente.


Pero lo más importante es que si jugáis con el bebé y disfrutáis del momento, él lo percibe y lo disfruta también :D

 

7 comentarios:

Montse y Lidia dijo...

Gracias por el artículo. Uno de los mejores que he leído sobre qué funciones cerebrales ayuda a madurar el gateo. Es cierto también, que no es lo mismo gatear que desplazarse. Yo tenía entendido que el gateo se denomina a todo desplazamiento de esta etapa que desarrolla un patrón cruzado, así que el gateo de "conejo" no estoy segura (personalmente) de si se consideraría gateo. Los consejos para que un bebé gatee son muy buenos, porque la mayoría de los artículos que se encuentran proponen juegos, sin tener en cuenta que es importante no sentarlos ni hacerlos andar antes de que lo hagan por sí mismos.
Si me lo permitís, adjunto un enlace de nuestro blog que se llama "El gateo, como no impedirlo", que da consejos sobre qué no hacer para que el bebé consiga gatear.

http://jugandoenfamilia.blogspot.com.es/2012/02/el-gateo-como-no-impedirlo.html

Nosotras opinamos que, hablando muy generalmente, hay tres tipos de niños (en relación al gateo): los menos son los que "hagan los que hagan sus padres gatearán" (porque piden todo el tiempo estar en el suelo, apenas quieren brazos, quieren moverse a toda costa) y los que "sólo gatearan si tienen mucho apoyo de sus padres" (porque son hipotónicos, o hiperlaxos, así que necesitan, además de un espacio amplio y libertad de movimiento, un apoyo físico con ejercicios y juegos dirigidos a fortalecer el gateo). El gran porcentaje se sitúa en aquellos que "gatearan siempre que (y sólo con que) sus padres le aporten un espacio amplio y le permitan movimiento libre" (no hace falta que los padres se propongan que el niño gatee

Gracias y enhorabuena por vuestro blog. Nos ayuda mucho a obtener información de calidad para nuestros grupos de juego con bebés y padres.
Atentamente,
Montserrat Reyes
www.jugandoenfamilia.blogspot.com

Rosa M. García Hdez dijo...

Muchas gracias Montse y Lidia por la información que aportáis. Me alegra que está entrada os haya resultado útil. Visitaré vuestro blog! :)

Rosa M. García Hdez dijo...

Muchas gracias Montse y Lidia por la información que aportáis. Me alegra que está entrada os haya resultado útil. Visitaré vuestro blog! :)

Rosa M. García Hdez dijo...

Muchas gracias Montse y Lidia por la información que aportáis. Me alegra que está entrada os haya resultado útil. Visitaré vuestro blog! :)

Yasmina dijo...

Hola! Acabo de leer tu entrada y me ha encantado. Estoy leyendo mucho sobre el tema, pues mi hijo de 13 meses no ha gateado nunca a 4 patas, lo hace arrastrando el culete, es decir, sentado. Lo pongo boca arriba o boca abajo y está muy poco rato, enseguida se sienta. Nunca le gustó estar tumbado y reconozco que parte de culpa es nuestra, pues lo sentamos quizá pronto. Me siento muy mal, porque no hago mas que leer sobre los beneficios del gateo, pero no sé si estos también lo son en su manera de gatear o va a tener problemas futuros. En la guardería también tenia libertad para moverse y su seno lo ponía acostado, pero en poco lloraba. Él tiene libertad de movimiento, lo dejamos descubrir y desde hace poco, repta e intenta ponerse de pie. Qué podrías aconsejarnos? Un saludo!

Rosa M. García Hdez dijo...

Hola Yasmina, muchas gracias! El reptado es el paso previo al gateo. Pero si dices que gatear pero sentado, intentad que no le llame la atención ponerse de pie de momento, porque como lo consiga ya sí q no va a querer gatear ;) Si él quiere moverse para llegar a un sitio o para alcanzar algo, se arrastrará, pero si descubre que gateando va más rápido, él solo levantará la tripa del suelo para moverse. Jugad con él a hacer lo mismo. Poneros en el suelo con él para que no le llame la atención ponerse de pie, y jugar a alcanzar cosas, a meteros por debajo de una mesa, él por debajo de una silla... Ponerle algo que le guste al otro lado para que quiera cogerlo. Llamarle la atención por el otro lado para que llegue hasta vosotros...
Hay unos rodillos que se les pone en la tripa para ayudarles en su desplazamiento a gatas. Tendríais que buscar uno acorde a su tamaño porque mi hija en concreto, nunca en la época del gateo le llegaron las manos al suelo si tenía apoyados los pies. Le servía más para balancearse, delante- detrás, que por otro lado es algo que no perjudicaría a tu hijo hacer, ya sea con un rodillo o una pelota (no tiene porque ser de Pilates). A los niños les gusta el balanceo delante-detrás, a los lados y en círculos y es una forma de ponerles boca abajo si no les gusta en el suelo normalmente. Le ponéis sobre la pelota de un tamaño que no le apoye ni manos ni pies, apoyando su tripa en ella, y le mantenéis sujeto en todo momento por la cintura con vuestras manos para que se sienta seguro y mientras le sujetos, hacéis el movimiento de la pelota. ¡Yasmina espero que os vaya muy bien!

Rosa M. García Hdez dijo...

Hola Yasmina, muchas gracias! El reptado es el paso previo al gateo. Pero si dices que gatear pero sentado, intentad que no le llame la atención ponerse de pie de momento, porque como lo consiga ya sí q no va a querer gatear ;) Si él quiere moverse para llegar a un sitio o para alcanzar algo, se arrastrará, pero si descubre que gateando va más rápido, él solo levantará la tripa del suelo para moverse. Jugad con él a hacer lo mismo. Poneros en el suelo con él para que no le llame la atención ponerse de pie, y jugar a alcanzar cosas, a meteros por debajo de una mesa, él por debajo de una silla... Ponerle algo que le guste al otro lado para que quiera cogerlo. Llamarle la atención por el otro lado para que llegue hasta vosotros...
Hay unos rodillos que se les pone en la tripa para ayudarles en su desplazamiento a gatas. Tendríais que buscar uno acorde a su tamaño porque mi hija en concreto, nunca en la época del gateo le llegaron las manos al suelo si tenía apoyados los pies. Le servía más para balancearse, delante- detrás, que por otro lado es algo que no perjudicaría a tu hijo hacer, ya sea con un rodillo o una pelota (no tiene porque ser de Pilates). A los niños les gusta el balanceo delante-detrás, a los lados y en círculos y es una forma de ponerles boca abajo si no les gusta en el suelo normalmente. Le ponéis sobre la pelota de un tamaño que no le apoye ni manos ni pies, apoyando su tripa en ella, y le mantenéis sujeto en todo momento por la cintura con vuestras manos para que se sienta seguro y mientras le sujetos, hacéis el movimiento de la pelota. ¡Yasmina espero que os vaya muy bien!

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