IMPORTANTE
- 100% de agudeza visual o unos ojos sanos no es suficiente para tener una BUENA VISIÓN EFICAZ.
- Neurológicamente, en los 6 primeros años de vida, la visión tiene más plasticidad para aprender y ser estimulada.
- Un diagnóstico precoz de un problema visual evita problemas mayores.
- El 15-30% de los problemas de aprendizaje se deben a un problema visual no diagnosticado.
Más...

martes, 24 de septiembre de 2013

Testimonio – El uso del parche que produjo estrabismo con visión doble

El testimonio que os voy a contar está escrito por mí y no por uno de los padres de la niña protagonista de la historia. Son de Bulgaria y les cuesta el español escrito. La madre estaba encantada con hacer su historia pública porque estaba indignada con el tratamiento que su oftalmóloga de la Seguridad Social le había hecho.

Tsvetina tenía 6 años cuando llegó a mí. Un año antes le salió varios orzuelos en el ojo izquierdo que se le enquistaron durante 6-7 meses. Hasta ese momento nunca había mostrado ningún problema visual, ni llevaba gafas.

 En una simple revisión posterior del tratamiento de los orzuelos, de repente le dijeron que ese ojo izquierdo era vago, le pusieron gafas con una baja graduación en ese ojo y nada en el otro. El otro ojo estaba perfecto. Dos meses después, como el ojo izquierdo seguía siendo vago a pesar de las gafas, le mandaron parche todos los días INCLUSO POR LA NOCHE en el ojo derecho durante 3-4 meses para que se esforzara el vago. En la revisión, al quitarle el parche, de repente desviaba el ojo que estuvo tapado, ¡el ojo derecho que estaba perfecto!

Además, al quitarle el parche y meter el ojo derecho la oftalmóloga les dice que es normal y que le prescribe 3 dioptrías de hipermetropía en ese ojo para corregir la desviación. La oftalmóloga le dijo que se acostumbraría a las gafas, pero Tsvetina al quitarle el parche NO DEJABA DE DECIR QUE VEÍA BORROSO, incluso con las gafas. Prefería mirar por encima de ellas y taparse el ojo con el que peor veía. En el colegio tenía enormes dificultades pero la oftalmóloga le decía que todo eso pasaría y que era NORMAL.

No conforme con lo que les decían, con el diagnóstico y el tratamiento llevado a cabo, y sobre todo viendo las dificultades que su hija tenía, los padres buscaron otra solución.

Lo que le sorprendió a la madre es que cuando me llamó la primera vez para pedirme información y contarme lo que le pasaba a su hija, lo primero que le pregunté es si Tsvetina veía en algún momento doble. La madre le preguntó a su hija y ella le contestó “Veo doble desde que me quitaron el parche”… Eso debía ser lo normal, pensó la madre, pero los padres no tenían ni idea de que eso pudiera ocurrir. A la madre se le cayó el alma a los pies.

Cuando a Tsvetina le quitaron el parche lo pasó fatal porque no quería estar sin parche. Tras evaluarle y explicarle a la madre por qué le pasaba eso, lo entendía perfectamente. Viendo doble cómo iba a ser capaz de leer, escribir, pintar, dibujar, etc. en el colegio. ¡¡Era imposible!! Esto repercutió en sus notas.

La madre me contaba que a veces cuando se iba a sentar o se daba la vuelta en la cama se caía al suelo, o simplemente cuando veía la tele lo hacía mirando a la pared.

La madre entendió mucho del comportamiento de su hija.

Empezaron la terapia visual y aunque Tsvetina era pequeña durante todo el proceso colaboró y trabajó MUY BIEN todo lo que le mandaba, venían a sus citas y trabaja en casa sin rechistar. En los más pequeños corremos el riesgo de que nos “mientan” por miedo a decir lo que no queremos oír, y cuando se lo aprenden nos lo dicen y eso sólo es en perjuicio de la terapia, pero más aún de ellos mismos. Pero Tsvetina lo entendió y fue consiguiendo mejoras progresivamente. En la 3ª sesión ya me decía que “no veía dos mamás” :) En la 6ª sesión le bajé la graduación y me decía contenta que ¡¡las teles se le juntaban!! Y en la 10ª y última sesión había aprobado todo en el colegio. La lectura había mejorado, todo le resultaba más fácil. La expresión de su cara había cambiado.

Aun cuando se quita las gafas la madre me dice que desvía el ojo sobre todo si está cansada, pero Tsvetina ya puede hacer vida normal, controla sus ojos y ¡¡tiene visión 3D!!

El día de la revisión del alta, Tsvetina venía con un orzuelo y la madre tenía claro que no volvería a su oftalmóloga de siempre.

Gracias por dejarme contar vuestra historia.
____________________________

El parche tiene sus riesgos pero es más arriesgado aun cuando lo pones sin controlar con frecuencia cómo evoluciona su visión. El sistema visual de Tsvetina era muy plástico y rápido se producían cambios en él cuando hacíamos la terapia. Tres o cuatro meses con el ojo tapado absolutamente, le produjeron un estrabismo por deprivación en un ojo que estaba perfecto.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Testimonio - ¿"TDA"? : ¿Medicar o terapia optométrica comportamental?

Aquí estoy de nuevo contándoos una nueva historia de una familia a la que echaré de menos.

Un mal diagnóstico de TDA podría haber cambiado su vida de manera muy diferente. La madre no quiso medicarlo y buscó y buscó hasta que me encontró. Mateo ha cambiado muchísimo pero la madre no se planteó en ningún momento lo que podría llegar a conseguir con la terapia optométrica comportamental.

Esta es su historia:
 ______________________________________________

Queridísima Rosa: 

Me has pedido que te escriba mi experiencia y lo hago encantada en el ánimo de que pueda ayudarte a ti y sobre todo a los padres cuyos hijos tengan ciertas dificultades en el aprendizaje y se sientan perdidos, como en un momento me paso a mí, sin saber porque camino continuar. 

Mi hijo a pesar de ser inteligente con CI de 115, tenía dificultades varias que hacían de su aprendizaje un camino difícil, con resultados pobres en relación a su esfuerzo. Entre algunos de los síntomas, claros signos de lateralidad cruzada (confundía letras b/p; números; no diferenciaba la derecha de la izquierda; incapaz de entender el concepto de temporalidad,antes/después, ayer/mañana; incapaz de memorizar secuencias días de la semana, meses del año…etc) Por otro lado su lectura era lenta, sin ritmo, saltándose líneas, cambiando silabas y con mucho silabeo y su comprensión lectora era baja, además era incapaz de contar una historia en orden cronológico y coherente lo que dificultaba su capacidad de comunicación y añadido a todo esto una falta de memoria a corto y a largo plazo que dificultaba aún más todo el proceso de aprendizaje y tareas escolares. 

Después de un estudio exhaustivo con un prestigioso neurólogo privado, me recomendaron medicarlo a pesar de que no encajaba como TDA sin hiperactividad, decidí no seguir este camino, de forma que empecé a investigar en internet durante horas y horas y gracias a la información que otros padres antes me brindaron a mí, te “descubrí”. Por eso ahora yo quiero compartir mi experiencia si así puedo ayudar, que sepan que yo dude lo mismo, ¿estaré tirando el dinero? ¿Sobrecargare a mi hijo con más trabajo inútil? ¿Esto nos ayudará a mejorar o no? 

Todas esas preguntas te las haces una y otra vez! Hasta que te fui a ver! Y ese día, cuando tú hiciste la evaluación de mi hijo, todos mis miedos, toda mi angustia se me pasó, pude ver tu profesionalidad, la evaluación de mi hijo fue espectacular y el informe que nos diste me dio la confianza que necesitaba para seguir adelante sin cuestionarme ni un día si daría frutos o no. 

Luego llega la segunda parte, que nadie se engañe, esto es magia!! Sí, pero la magia exige trabajo, esfuerzo y dedicación, en concreto nosotros hemos estado un año y medio, siguiendo la terapia visual y de desarrollo (reflejos primitivos y lateralidad) que tú nos marcabas. Pero merece la pena, porque los cambios en un año han sido espectaculares. 

No se puede decir cómo va sucediendo porque no es algo instantáneo de un día a otro, sino que fuimos haciendo los ejercicios de terapia y un día te das cuenta de que ya lee sin silabear, que ya no se salta las líneas que ya no invierte las silabas, que su comprensión lectora ha mejorado, quizá ese fue el primer cambio que notamos a los tres meses de empezar y eso nos dio el ánimo de seguir, luego llegan muchos otros, pero como un día mágico recuerdo cuando un día nos mandaste unos laberintos complicadísimos donde mi hijo debía ir señalándome el camino indicándome derecha, izquierda, arriba, abajo puesto a mi lado y lo mismo pero de frente con la dificultad de que ahora debía decirme mi derecha (no la suya pues estaba de frente), pensé que estabas loca!! (pero si era incapaz de distinguir la derecha de la izquierda!) y me fui a casa diciendo esto no lo consigue ni loco y cuando lo comenzamos a hacer…fue increíble, lo hacía perfecto a mi lado, pero de frente no tardaba ni un segundo ni se equivocaba!! Pero claro tú me lo explicaste muy bien durante todos los meses previos habíamos estando trabajando sobre eso, y ahí estaban los frutos, ese día lo recuerdo como un punto de inflexión un antes y un después, una seguridad y una felicidad absoluta de que había hecho lo correcto y lo mejor para mi hijo. 

Bueno ahora que ya hemos terminado la terapia, puedo decir que mi hijo ya no tiene ningún problema para leer, no silabea, no se salta líneas, lee con ritmo, además ya no tiene ningún problema de lateralidad, distingue perfectamente la derecha de la izquierda, no ha vuelto a confundir ninguna letra, ni números, ya no tiene problemas con las series, al punto de que las tablas de multiplicar las aprendió enteras solo con el trabajo dentro del colegio, es capaz de narrar historias en sentido cronológico, su memoria también mejoró de forma espectacular, antes no conseguía retener nada de lo que aprendía y ahora lo estudia solo y lo aprende rápidamente.

Por supuesto nunca le medique, recurso fácil que no dudo será adecuado en algunos casos pero que desde mi punto de vista sufre un abuso excesivo en casos que no deberían y mi hijo ahora que está en 5º de primaria tiene menos problemas y le resulta todo más fácil que cuando estaba en primero, ojala hubiera empezado antes. 

Hay un antes y un después en mi hijo y estoy muy agradecida a los padres que sin otro ánimo que el de ayudar colgaron sus experiencias en internet, a ti por haberte ido a EEUU y estudiar algo que tanto ha ayudado a mi hijo, a tu trato cálido y cariñoso y ojala mi experiencia sirva para que otros padres se animen porque sinceramente creo que puede ayudarles, en cualquier caso yo animo a que acudan a la primera cita contigo, no tienen nada que perder y sí mucho que ganar y si los cambios son como los de mi hijo, MERECE LA PENA. 

Un saludo muy fuerte Rosa y si me necesitas ya sabes dónde estoy. 
María 
___________________________________________

Conocer a María y Mateo (a toda la familia realmente) fue un verdadero placer. Aprendí un montón con ellos y me alegra que Mateo pueda desarrollar una vida normal sin dificultades. Ya las dificultades las pone la vida... :-) 

Me alegra que María haya hecho alusión al esfuerzo y tiempo que la terapia requiere, para que no lleve a confuisón. Los problemas de desarrollo ni se solucionan en 3 meses, ni se solucionan solos, hay que trabajar para encontrar todas esas mejoras que encontraron ellos día a día.

Ellos lo hicieron y vieron su fruto, Mateo entendió por qué hacía todo aquello y eso le motivaba a hacerlo y acabarlo. El exito de la terapia realmente no está en mi trabajo si no en las familias que se lo toman en serio y trabajan para conseguirlo DÍA A DÍA.

Que este testimonio os sirva para daros cuenta de que no todos los TDA diagnosticados como tal, lo son.

domingo, 13 de enero de 2013

Testimonio - Cuestioné el "porqué la solución de un oftalmólogo es siempre un par de gafas?"

Esta vez la historia es contada en primera persona por una portuguesa adulta de la preciosa ciudad de Sintra :-)

El excesivo trabajo en cerca en malas condiciones de higiene visual durante los últimos años había desajustado sus habilidades visuales tanto, que había perdido visión 3D y le creaba gran inseguridad conduciendo por la noche, porque le costaba percibir la profundidad, distancia y velocidad de otros vehículos.
 __________________________________________

"En primer lugar quiero agradecer a Rosa, que me ha ayudado a ser mas consciente de mi sistema visual, y que realmente me ha ayudado con su terapia (intensiva!) durante 6 meses - y todo esto a las 9:30 de la mañana, y siempre con mucho humor y paciencia :-) 

Mi caso no tiene nada de extraordinario: un poco miope, un poco de astigmatismo, empecé a usar gafas con 20 agnos. Siempre he tenido una visión bastante "sensible" (baja tolerancia a luces artificiales, ojos cansados del ordenador), pero hace un par de agnos me fije que cuando quitaba las gafas veía muy mal - lo que antes no pasaba. 
Creo que por usar un ordenador MAC con la pantalla brillante "súper chula", mis ojos empeoraron bastante: se ponían rojos todos los días, y tenia la vista muy cansada. 
Fui a un oftalmólogo (en Italia) que me recetó unas gotas. Debo decir que intenté hablar un poco del tema de "ejercicios visuales", mejorar la visión "naturalmente", cuestioné el "porqué la solución de un oftalmólogo es siempre un par de gafas?". Casi me echaba de su consultorio y me pidió referencias de artículos… Así que me quedé muy contenta cuando encontré el website de Rosa porque claramente estaba dedicado a todo esto: activamente mejorar la calidad de visión! 

Mi problema mas obvio era dificultad de convergencia (una vez me despiste en el coche cuando conducía por la noche y no vi que había una curva! y todo esto sin alcohol). El programa de Rosa me enseñó a ser mucho más consciente de la salud de mis ojos. Debo decir que al inicio algunos ejercicios me costaban mucho, y no tenía ganas de hacerlos! Pero, con paciencia y práctica, sí que mejoré :-). 

Ahora voy a usar gafas con menos corrección de miopía para ver de cerca y ya se qué hacer cuando mis ojos están cansados y estrategias para "ejercitalos".

Muchissimas gracias Rosa, ha sido un placer! 
Joana."

______________________________________________

Para mí también fue un placer! :-)
Mi horario laboral comienza a las 10 de la mañana pero ella necesitaba llegar antes por su trabajo, y dado que la terapia sería corta y ella se esforzaba por hacerla, no me importó; además, ella hacía que madrugar mereciera la pena. Joana se esforzaba cada día por mejorar su situación visual y su tesón dio sus frutos e hizo que mereciera la pena ese esfuerzo.

Ahora está en sus manos y sabe qué hacer para que su visión no vuelva a desajustarse aunque tenga picos de trabajo o de estrés visual.

Testimonio - Dificultad en la lectura debido a un problema visual


Esta carta me la dio en mano el padre un año después de terminar su hijo la terapia conmigo, el día de la revisión. La trascribo tal cual me la escribió.

Cuando Jorge llegó a mi consulta la primera vez, era un niño medicado debido a un diagnostico psicológico de TDA-H, con muchas dificultades en la lectura (utilizaba el dedo, se perdía constantemente, era un lector lento, no entendía lo que leía y no le gustaba leer), con un rendimiento escolar bajo y recibía apoyos piscopedagógico y de logopeda.

Por recomendación de su óptico de confianza, acudió a mí para hacerle una evaluación visual en profundidad y evaluar otros aspectos de su desarrollo.

_________________________________________________

"Hola Rosa: (SOY JUAN LUIS, EL PADRE DEL NIÑO: JORGE)
En primer lugar, disculparme por la tardanza en entregarte esta carta, que aunque breve cuenta algunas de las mejoras de Jorge a partir de las sesiones que estuvo contigo.
El niño ha mejorado la atención, la lectura y la comprensión de la misma, también ha empezado a practicar deportes que antes no le gustaban como el fútbol que se ha aficionado y juega en el colegio con sus compañeros, también al tenis, que antes no acertaba a dar una pelota con la raqueta y ahora sí.
Se le nota con más ganas de hacer cosas y con más confianza.
En el colegio ha mejorado y aunque no termina todas las tareas, hace más que antes.
Yo pienso que lo que hiciste con él le ha hecho mejorar en su día a día, por lo que te estamos muy agradecidos.
"GRACIAS".
Sus padres."

________________________________________________

Al padre le costaba mucho esfuerzo sacar tiempo cada día para hacer la terapia con su hijo, pero el esfuerzo mereció la pena para ambos.
Tras acabar la terapia conmigo le quedaban aún otros "flecos" que tratar en los que yo no podía ayudarle pero pasito a pasito lo conseguirá, ESTOY SEGURA.

UN ESFUERZO AHORA, ES UN TRIUNFO DESPUÉS.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Testimonio – Síndrome visual informático - No poder “hacer uso” de mis ojos cuando yo lo deseaba

Esta vez la experiencia es contada por una persona que como ella misma dice, roza la treintena.

Casi no hace falta que cuente mucho de su caso porque ella misma lo explica muy bien.
Sólo os adelanto que es un caso de "Síndrome visual informático". Llegó a mí porque tenía muchos problemas de renidmiento en sus estudios y trabajo. Su oftalmóloga le había dicho que tenía un problema de fusión y que necesitaba hacer terapia visual.

____________________________________________

MI EXPERIENCIA CON LA TERAPIA VISUAL

Al igual que han hecho algunos pacientes que han recibido terapia visual, a continuación expongo mi caso, por si pudiera ser de ayuda a otras personas que se encuentran en mi misma situación o parecida y no saben qué hacer o a dónde y a quién recurrir.

Para poneros en antecedentes, indicar que soy una chica estudiante-trabajadora que roza la treintena, y que en los últimos 4 años no he dado tregua a mi vista debido a los diferentes trabajos que he tenido que realizar, todos ellos caracterizados por la necesidad de utilizar el ordenador de manera continuada, y a veces, un tanto abusiva.

Llegué a la consulta de Rosa García, “Consciencia Visual”, en enero de 2011, en busca de una solución para mis problemas de visión. Comencé a notar dificultades y molestias varias un año antes, aunque éstas se habían manifestado de manera esporádica y leve, de manera que no habían supuesto un condicionante importante en mi vida. Sin embargo, en octubre de 2010 empecé un máster que me exigía un gran esfuerzo visual debido al importante volumen de trabajo que implicaba (me pasaba muchas horas delante del ordenador y leyendo documentos), y aquellos síntomas comenzaron a hacerse cada vez más fuertes y recurrentes. Así, en diciembre de 2010 decidí consultar a mi oftalmóloga porque ya no aguantaba más; padecía de constantes dolores de cabeza, sufría de mareos cuando me levantaba de la silla de trabajo, me escocían los ojos, tenía la cabeza embotada, me molestaba muchísimo la luz (especialmente la artificial del techo) y me marea en los centros comerciales con el continuo vaivén de la gente.

Además, tampoco podía seguir el ritmo que me exigía el máster, porque tras algunas horas de lectura, llegaba un momento en el que no conseguía fijar las letras (ni las palabras), no las veía claras, tendían a desdoblarse, y por tanto era incapaz de seguir leyendo. Era una sensación extraña que todavía hoy no sé muy bien cómo describir: sólo sé que en esos momentos seguir leyendo me resultaba muy desagradable y que la única manera de volver a sentirme relativamente bien era cerrando los ojos, en la penumbra de mi habitación, lejos de la luz y de cualquier estímulo visual. El no poder “hacer uso” de mis ojos cuando yo lo deseaba no sólo repercutía en el ámbito del estudio-trabajo, también me impedía disfrutar de dos de mis grandes aficiones, que son la lectura y el cine.

Tras la revisión pertinente, mi oftalmóloga me diagnosticó un problema de fusión en mis ojos y me recomendó hacer terapia visual. Como dicha terapia se prolongaría en el tiempo y teniendo en cuenta que tras la pausa navideña tendría que volver a Madrid para continuar con el máster (yo soy de Pamplona), mi oftalmóloga me indicó que buscase allí una profesional con la que poder realizar la terapia. Encontré “Consciencia Visual” buceando en Internet, y a mediados de enero de 2011, Rosa García me realizó la primera evaluación; me explicó que tenía problemas de enfoque porque tenía el sistema visual agotado; es decir, tenía que hacer mucho esfuerzo con ambos ojos a la hora de hacer cambios de enfoque (lejos-cerca) así como para realizar de manera continuada tareas cercanas (leer, ordenador, etc.).

A los pocos días comencé la terapia visual que ha consistido en seguir unas normas sencillas de higiene visual así como en realizar unos ejercicios con los ojos (en mi casa y prácticamente a diario) que me han ayudado a corregir mi “forma de mirar” así como fortalecer mi sistema visual. En mi caso, la mejora de rendimiento ha sido lenta (la terapia ha durado unos cuantos meses) ya que la carga de trabajo en cerca (y sin pausa) que me ha exigido el máster no me ha dado la oportunidad de dar descanso a mis ojos. Sin embargo, al mes de haber comenzado la terapia (más o menos) ya empecé a notar las primeras mejorías (reducción drástica de los dolores de cabeza y de mareos) que me permitieron, al menos (¡y no es poco!), poder seguir el ritmo del máster. Con el transcurrir de las semanas fui notando de manera paulatina que mis ojos no sufrían tanto y que podía aguantar más tiempo delante de la pantalla o de un libro; la fotosensibilidad también desapareció.

Ahora que he terminado el máster y que he podido dar respiro a mis ojos, junto con la terapia visual realizada, me encuentro muchísimo mejor, aunque para mí es evidente que necesito seguir fortaleciendo mis ojos, de modo que continuaré con los ejercicios oculares para conservar el bienestar alcanzado y evitar las recaídas. La terapia me ha ayudado a ser mucho más consciente del estado de mi visión y de lo que tengo que hacer para mejorarla. Además de los ejercicios, el adoptar unos hábitos visuales más saludables (procurar relajar y dar descanso a mis ojos, por ejemplo no leyendo antes de acostarme, haciendo pausas durante un trabajo continuado, etc.) es un tema clave en mi " proceso de curación". Ahora que tengo las pautas claras, depende de mí mantener los resultados positivos obtenidos.

O.A.

___________________________________________

Esta situación visual seguramente muchos adultos la sufran porque muchos de los trabajos que realizamos nos obligan a pasar muchas horas delante del ordenador y no precisamente con muy buenas condiciones visuales.

Pero desgraciadamente todo el desarrollo tecnológico que se lleva produciendo desde hace tiempo a nuestro alrededor, también acecha a los niños. Hasta hace unos años eran los adultos los que sufrían el "Síndrome visual informático", pero éste está empezando a afectar también a nuestros niños y cada vez antes...


MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/

martes, 30 de agosto de 2011

Testimonio - Problema de aprendizaje - Unos padres desesperados con el rendimiento escolar de nuestra hija

Esta historia corresponde a una niña de 9 años. Presentaba dificultades de aprendizaje principalmente en el entendimiento de los textos, órdenes o problemas escritos, lo cual le dificultaba seguir el ritmo de la clase. Tenía una lectura lenta para su edad y problemas para las matemáticas. Le costaban las tareas manuales que requerían una precisión y coordinación fina de sus manos y ojos, cansándose rápidamente. Además, presentaba una mala postura corporal al sentarse que le complicaba todas sus tareas cercanas en una mesa.
Estuvo haciendo terapia con logopeda para el problema de lectura principalmente durante dos años y medio pero llegó un momento que la mejora se estancó y no mejoraba más. El logopeda llegó a sospechar también de un problema de atención, por lo que reforzaron con otra sesión más a la semana (3 en total). Además, la niña recibía refuerzo escolar en matemáticas y lenguaje. Pero todo eso parecía no solucionar sus problemas.

_________________________________________________

Hola Rosa

Al estar próximo a finalizar las sesiones, con esta carta sólo queríamos agradecerte el trabajo realizado con mi hija B. durante este año y pico de terapia que llevamos juntas.


Aunque parezca mentira, ahora, después de este tiempo transcurrido, cuesta creer que, cuando por casualidad vi tu página en internet, éramos unos padres desesperados con el rendimiento escolar de nuestra hija, una niña a la que desde su etapa en infantil empezaron a decirnos que tenía problemas de timidez, que era muy despistada, y que, en definitiva, presentaba una serie de problemas de aprendizaje: dificultades de lectura, de comprensión de textos, de comprender ordenes escritas, dificultades con las matemáticas, dificultades a la hora de copiar de la pizarra los textos en su cuaderno, de lateralidad, de espacio-tiempo...


Como padres, esto nos desconcertaba, porque veíamos que B. no era para nada una niña tímida, y que en casa a la hora de hacer sus tareas ella conseguía hacerlas y conseguía comprender y entender las cosas, y aprenderse las tablas, y las lecciones..., aunque dedicándole mucho tiempo, y con mucho esfuerzo (demasiado para una niña de su edad).


Además, lo que más nos desesperaba como padres no era ya el rendimiento académico (no todos los niños son iguales), sino la tremenda inseguridad que esto le había generado (siempre decía que no era igual que los demás niños, que todos eran más listos que ella), y esto es lo que más duele, ya que era una niña que no dejaba de esforzarse para hacer sus deberes, para entender las cosas, para estudiar..., aunque algo fallaba, ya que el esfuerzo que le dedicaba no tenía sus resultados.


Tras dos largos años de sesiones en un centro de logopedia para intentar corregir estas “dificultades de aprendizaje”, que a la larga no dieron los resultados esperados (sólo al principio un poco con la lectura), y después de una de las reuniones con la profesora de 3º de primaria, en la que por enésima vez me vino a decir las dificultades que tenía la niña, que era muy aplicada en clase, pero que sus resultados en los exámenes no eran nada buenos, que tendríamos que trabajar más en casa (¿Más? Las benditas horas que la pobre dedicaba en casa a estudiar, aparte de las consabidas sesiones de logopedia). Al llegar a casa esa tarde del mes de abril, volví a buscar en internet por enésima vez alguna manera de poder ayudar a mi hija y, por casualidad, encontré un artículo que Rosa había colgado sobre las dificultades que tenía un niño llamado Jorge y lo que le pasaba cuando iba a la revisión de un optometrista. Se me abrieron los ojos: lo mismo que describía esa madre, era lo que le pasaba a B. cuando íbamos de revisión al oculista: ella era incapaz de leer las letras que le ponían en el tablón para la revisión de los ojos, sólo conseguía leerlas cuando yo le marcaba la que tenía que leer (con el consiguiente enfado de la oculista que me decía que la niña “no colaboraba nada”).


Realmente no sabía si ésta sería la solución o no, pero cuando estas desesperado te agarras a un clavo ardiendo, y al ver tu página de Consciencia Visual, me pareció interesante y contacte contigo, sin saber ni siquiera hasta ese momento que existían los optometristas, y menos la optometría comportamental, ni para que servían.


Al principio, y tras la experiencia sufrida con las sesiones de logopedia, la verdad es que éramos un poco escépticos, no sabíamos si habríamos acertado o no al acudir a tu consulta, pero por intentarlo nada se perdía.


Le hiciste la revisión, nos distes el diagnóstico y con las primeras sesiones los resultados fueron alentadores, ya que coincidió con el final del curso y las notas mejoraron un poco, lo que animó mucho a B. Pasó el verano, seguimos con las sesiones (¡que duro es el verano para hacer los ejercicios!), y por fin nos enfrentamos a un nuevo curso, a 4º de primaria, con el miedo constante a repetir que tenía B. Nos costó un poco retomar el ritmo de estudios (la vuelta al cole después de las vacaciones de verano siempre es dura), y ya pensábamos que estábamos como siempre, hasta que al poco, las cosas cambiaron y el cambio que sufrió B. en los estudios fue tremendo, ya no sólo académicamente, en el que ha mejorado sustancialmente sus notas, si no a la hora de conseguir hacer los deberes SOLA (cosa que antes apenas lograba, siempre había que estar explicándole las órdenes, incluso las más sencillas, ya no se sí porque no las comprendía o por simple inseguridad), a la hora de estudiar y retener un texto (cosa que antes nos duraba muuuucho tiempo, se ha reducido en el tiempo y prácticamente lo hace ella sola), a la hora de hacer los exámenes, lo que le ha generado mucha confianza, y también, en la valoración que le han hecho en su actitudes y hábitos de aprendizaje: de evaluarla negativamente siempre en el interés por aprender, en el esfuerzo en sus tareas, en realizarlas correctamente y a tiempo y en necesitar ayuda para la hacer los ejercicios, a conseguir que en todo esto sea valorada positivamente. ¡Ah! y lo más importante: ahora ella ya no se considera diferente a los demás niños.


Esperemos que estos progresos perduren en el tiempo.
Como te decíamos, sólo agradecerte lo logrado con nuestra hija, el trato cordial y amable que nos has dado, el dedicarle el tiempo que era necesario en cada sesión, sin estar pendiente del reloj, lo que se agradece muchísimo sobre todo en casos como el de estos niños, y por lo fácil que has hecho todo.
Muchas gracias.


Un saludo muy cordial.

La madre de B.
___________________________________


Releeré 100.000 veces esta carta y las 100.000 veces se me saltarán las lágrimas.

La verdad es que estas tres historias que he mostrado en las últimas tres entradas han sido de los mejores pacientes que he tenido: respetaban las citas establecidas, hacían todo lo que les mandaba daba igual que fuera verano, navidades o estuvieran de exámenes. Siguieron mis pautas al pie d ela letra y el esfuerzo merecio la pena, dio sus frutos.
Así todo se hace más fácil y los resultados se ven antes.


Me encanta ayudar a los niños a hacerles las cosas más fáciles siempre que pueda, pero en casos como el de B. me sentía totalmente identificada con ella, y me alegró comprobar que TODAS las metas se consiguieron, no sólo las visuales, no sólo leer mejor o más rápido. Siendo más eficiente, su autoestima era mejor y eso es lo más importante en los niños.

MÁS INFORMACIÓN: http://www.conscienciavisual.com/
Related Posts with Thumbnails